septiembre 20, 2009

Fritjof Capra: la ciencia física es la base de una vida sostenible

Permite comprender las dimensiones biológica, ecológica, cognitiva y social de la vida

La física tiene mucho que aportar a una vida sostenible, afirma en la siguiente entrevista el físico y teórico de sistemas Fritjof Capra. La ecología, considera, no es propia sólo de la biología, sino también de otras muchas ciencias, incluyendo la termodinámica y otras ramas de la física. Sin embargo, para contribuir significativamente al gran desafío de generar un futuro sostenible, los físicos necesitarán reconocer que su ciencia jamás dará lugar a una “teoría de todas las cosas”, sino que es tan sólo una de las muchas disciplinas científicas necesarias para comprender las dimensiones biológica, ecológica, cognitiva y social de la vida. Por Beatrice Bressan.


Fritjof Capra. Foto: gentileza de CERN Courrier

Fritjof Capra es un físico y un especialista en teoría de sistemas que consagró 20 años a la física de partículas antes de centrar su interés en otras ramas de investigación, a mediados de los 80. Célebre escritor, es autor de Las conexiones invisibles.

Capra, que se describe a sí mismo como un educador y un ecologista militante, es director fundador del Center for Ecoliteracy de Berkeley (California), que promueve la reflexión sobre la ecología y los sistemas en la enseñanza primaria y secundaria. En esta entrevista, Capra expresa sus conceptos sobre física moderna y sobre “la educación para una vida duradera”.

Durante cuatro años, el Festival de la Ciencia de Génova, cuya última edición tuvo lugar entre el 26 de octubre y el siete de noviembre de 2006, ha sido uno de los eventos más atendidos por los medios europeos de comunicación científica. El objetivo de este festival es crear un punto de encuentro de personas e ideas.

Uno de los muchos ponentes influyentes del festival de 2006 fue Fritjof Capra, doctorado en 1965 por la universidad de Viena, y autor de varios bestsellers internacionales, como el Tao de la Física, La Trama de la Vida y Las Conexiones Ocultas. En el festival dio una conferencia titulada Leonardo da Vinci: la unidad de ciencia y arte.

Usted comenzó su carrera como investigador de la física de partículas y se hizo famoso por su popular libro El Tao de la Física, publicado en 1975, y en el que se relacionaba la física del siglo XX con las tradiciones místicas. ¿Esperaba usted tener tanto éxito con su obra cuando la escribió?

A finales de la década de los 60, advertí algunos llamativos paralelismos entre los conceptos de la física moderna y las ideas fundamentales de las tradiciones místicas orientales. En ese momento, intuí con fuerza que estos paralelismos algún día serían de dominio público y que debía escribir un libro sobre ellos. El éxito posterior de la obra superó todas mis expectativas.

Recientemente, me ha resultado muy gratificante enterarme de que mi trabajo como escritor ha sido reconocido por el CERN. El CERN recibió hace unos años el regalo de una estatua de Shiva Nataraja, Señor de la Danza, del gobierno hindú, para celebrar la relación a largo plazo entre la organización y la India. Allí se instaló una placa especial que explica la conexión entre la metáfora de la danza cósmica de Shiva y la “danza” de las partículas subatómicas, tomando varias citas del Tao de la Física.

La física de partículas puede verse como un método reduccionista, pero usted aboga por la visión de los sistemas como un todo. ¿Cuándo comenzó a profundizar en la teoría de sistemas y qué dirigió sus propias ideas?

En el epílogo de El Tao de la Física, argumenté que “la visión del mundo derivada de la física moderna es incoherente con nuestra sociedad actual, que no refleja la interrelación armoniosa que observamos en la Naturaleza”. Para conectar los cambios conceptuales en la ciencia con el profundo cambio en la cosmovisión y en los valores de la sociedad, tuve que ir más allá de la física y buscar un marco conceptual más amplio. Entonces, me di cuenta de que las cuestiones sociales principales –salud, educación, derechos humanos, justicia social, poder político, protección del medioambiente, gestión empresarial, economía, etc.- todas tenían que ver con los sistemas vivos: con los seres humanos individuales, con los sistemas sociales y con los ecosistemas. A partir de esta comprensión, mi interés investigador cambió y, a mediados de los 80, abandoné las investigaciones en la física de partículas.

Ahora esta interpretación se ha hecho popular, porque hay un aumento del interés por las ideas sobre la complejidad. ¿Le gusta ver cómo se está desarrollando la complejidad?

Sí. Creo que el desarrollo de la dinámica no-lineal, conocida popularmente como teoría de la complejidad, en los años 70 y 80 marcan un cambio en nuestra comprensión de los sistemas vivos. Los conceptos clave de este nuevo lenguaje –caos, atractores, fractales, bifurcaciones, etc- no existían hace 25 años. Ahora sabemos qué tipo de preguntas hacer cuando tratamos con sistemas no lineales. Esto ha producido algunos descubrimientos significativos en nuestra comprensión de la vida. En mi propio trabajo, he desarrollado un marco conceptual que integra tres dimensiones de la vida: la biológica, la cognitiva, y la social. Presenté este marco en mi libro Las Conexiones Ocultas.

¿Cómo se involucró en el Center for Ecoliteracy de Berkeley?

Durante los pasados 30 años, he trabajado como científico y divulgador, y también como educador y activista medioambiental. En 1995, algunos colegas y yo fundamos este centro para promover la ecología y la filosofía de sistemas en las escuelas públicas. Durante los últimos 10 años, hemos desarrollado una pedagogía especial, la “educación para una vida sostenible”. Crear comunidades humanas sostenibles significa, en primer lugar, comprender la habilidad inherente a la naturaleza de sustentar la vida, para después rediseñar nuestras estructuras físicas, tecnológicas y las instituciones sociales en concordancia con esa comprensión. Eso es lo que queremos decir con “ecológicamente culto”.

¿Qué éxito atribuye a sus proyectos y cómo mide ese éxito?

Me siento feliz de poder decir que nuestro trabajo ha recibido una gran respuesta por parte de los educadores. Hay un intenso debate sobre los estándares y las reformas educativos, pero basado en la creencia de que el objetivo de la educación es preparar a los jóvenes sólo para competir en el entorno de la economía global. El hecho de que esta economía no sirve para preservar la vida sino para destruirla se ignora normalmente, y ahí el verdadero desafío educativo de nuestro tiempo: comprender el contexto ecológico de nuestras vidas, apreciar sus escalas y límites, reconocer los efectos de la acción humana y, sobre todo, “conectar los puntos”.

Nuestra pedagogía, “la educación para una vida sostenible” es experimental, sistémica y multidisciplinar. Convierte los colegios en comunidades de aprendizaje, a los jóvenes en ecológicamente cultos y les aporta una visión ética del mundo y de las posibilidades de vivir como personas completas.

De lo que usted conoce sobre educación a ambos lados del Atlántico, ¿cree que hay grandes diferencias entre los sistemas educativos de Europa y USA, y cree que pueden aprender unos de otros?

Los educadores que asisten a nuestros seminarios proceden de muchas partes del mundo. Las conversaciones con ellos nos han permitido darnos cuenta de que, aunque nuestra pedagogía haya inspirado a gente de muchos países (de Europa, Latinoamérica, África y Asia), no puede ser aplicada como modelo en dichas naciones de manera directa.

Los principios de la ecología son los mismos en todas partes, pero los ecosistemas en que se practica el aprendizaje experimental son distintos, así como los contextos culturales y políticos de la educación en los diversos países. Esto supone que la educación para la sostenibilidad necesita una re-invención continua.

¿Puede contribuir la física a la visión de la vida sostenible?

Absolutamente. La ecología es intrínsecamente multidisciplinar porque los ecosistemas conectan el mundo vivo con el inorgánico. La ecología, por tanto, no es propia sólo de la biología, sino también de otras muchas ciencias, incluyendo la termodinámica y otras ramas de la física.

El flujo energético, en particular, es un importante principio de la ecología, y el desafío de pasar de utilizar combustibles fósiles a fuentes de energías renovables es un campo en el que los físicos pueden hacer contribuciones muy significativas. No es casual que uno de los mayores expertos mundiales en energía, Amory Lovins, director del Rocky Mountain Institute, sea un físico.

Actualmente, usted trabaja en un Nuevo libro sobre la ciencia de Leonardo da Vinci. En su seminario en el Festival de Ciencia de Génova usted explicó que lo que necesitamos hoy es exactamente el tipo de ciencia que Da Vinci anticipó. ¿Cómo cree que la física debe –o puede- evolucionar en el futuro? ¿Hay, en su opinión, un futuro para la física?

Bien, usted me pregunta varias cuestiones en una, todas ellas muy sustanciosas. No estoy seguro de si podré hacerles justicia de manera breve. Ciertamente, podemos aprender mucho de la ciencia de Leonardo. Dado que nuestras ciencias y tecnologías se han ido estrechando cada vez más en sus enfoques, no se pueden comprender los problemas de nuestro tiempo desde una perspectiva interdisciplinar, dominados como estamos por compañías con escaso interés por el bienestar de los seres humanos. Urgentemente, por tanto, necesitamos una ciencia que honre y respete la unidad de todas la formas de vida, reconozca la interdependencia fundamental entre todos los fenómenos humanos y nos reconecte con la Tierra viva. Ésta es exactamente la ciencia que Leonardo da Vinci anticipó y esbozó hace 500 años.

Los físicos tienen mucho que aportar al desarrollo de este nuevo paradigma científico. En la ciencia moderna, la interdependencia fundamental de todos los fenómenos naturales fue por primera vez reconocida en la teoría cuántica, y diversas ramas de la física resultan esenciales para la comprensión completa de la ecología.

Sin embargo, para contribuir significativamente al gran desafío de generar un futuro sostenible, los físicos necesitarán reconocer que su ciencia jamás dará lugar a una “teoría de todas las cosas”, sino que es tan sólo una de las muchas disciplinas científicas necesarias para comprender las dimensiones biológica, ecológica, cognitiva y social de la vida.


Beatrice Bressan es física y divulgadora científica del Centro Europeo de Investigación Nuclear CERN. Esta entrevista se publicó originalmente en la revistaCERN Courrier, May 2007 p 15. Se reproduce con autorización. Traducción del inglés: Yaiza Martínez. Copyright CERN.



septiembre 16, 2009

PESADILLAS AMERICANAS



Un equipo de 'En Portada', de la TVE2 española, viajó a Estados Unidos para comprobar los efectos de la política de reducción de impuestos y la disminución de los programas sociales. Dirigido por Juan Antonio Sacaluga, muestra cómo el sueño americano y el modo de vida en ese país pueden estar en peligro debido a la actual crisis financiera mundial. El reportaje "Pesadillas americanas" revela que hoy en Estados Unidos hay 5 millones más de pobres que cuando el presidente Bush llegó al poder y también que hay 9 millones más de personas que no tienen seguro médico (total 50 millones) porque el costo de vida se ha disparado de tal manera que las familias no pueden pagarlo.




agosto 17, 2009

Éste es tu cerebro en éxtasis



Luego de 2000 años de práctica, los monjes budistas saben que uno de los secretos para la felicidad es simplemente fijar tu mente en ella.

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¿Qué es la felicidad, y cómo podemos conseguirla?

La felicidad no puede reducirse a unas pocas sensaciones gratas. Más bien, es una forma de ser y de experimentar el mundo, una profunda satisfacción que infunde cada momento y perdura a pesar de las inevitables adversidades.

A la izquierda, Matthieu Ricard, dejó su carrera como genetista celular hace casi 40 años para estudiar budismo. Él es el intérprete al francés del Dalai Lama, a la derecha. Foto por Pagoda Phat Hue, phathue.com


Los caminos que tomamos en la búsqueda de la felicidad a menudo nos llevan, en cambio, a la frustración y al sufrimiento. Tratamos de crear las condiciones externas que, creemos, nos harán felices. Sin embargo, es la mente misma la que traduce las condiciones externas en felicidad o sufrimiento. Es por eso que podemos ser profundamente infelices a pesar de "tenerlo todo"—riqueza, poder, salud, buena familia, etc.—y, a la inversa, podemos permanecer fuertes y serenos en la adversidad.

La auténtica felicidad es una forma de ser y una habilidad a ser cultivada. Cuando recién empezamos, la mente es susceptible e indómita, al igual que la de un mono o un niño inquieto. Se necesita práctica para lograr paz y fuerza interior, amor altruista, templanza y otras cualidades que conducen a la auténtica felicidad.

Su Santidad el Dalai Lama a menudo enseña que, si bien existen limitaciones a la cantidad de información que uno puede aprender y a nuestro desempeño físico, la compasión se puede desarrollar ilimitadamente.

Practicar felicidad
No es difícil empezar. Sólo tienes que sentarte de vez en cuando, dirigir la mente hacia dentro, y dejar que tus pensamientos se calmen.

Enfoca tu atención en un objeto determinado. Puede ser un objeto en tu habitación, tu respiración o tu propia mente. Inevitablemente, tu mente vagará cuando lo hagas. Cada vez que lo haga, gentilmente llévala otra vez hacia el objeto de concentración, como una mariposa que regresa una y otra vez a una flor.

En la frescura del momento presente, el pasado está ausente, el futuro no ha nacido todavía, y, si uno permanece en una atención y libertad puras, los pensamientos inquietantes surgen y se van sin dejar rastro. Esto es la meditación básica.

El cerebro de Matthieu Ricard. Foto por Waisman Brain Imaging Lab, University Of Wisconsin
Cuando Matthieu Ricard medita, su mente se llena de compasión infinita. Esa es su experiencia.
Cuando el Dr. Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin usó imágenes de resonancia magnética para mirar el cerebro de Matthieu Ricard vio una corteza prefrontal—la parte del cerebro asociado con la felicidad y otras emociones positivas—iluminada de una manera nunca antes visto por los investigadores.
Ricard, un doctor en filosofía, genetista y monje budista que ha estado meditando por décadas, tenía una actividad de onda que se salía del gráfico, la cual corresponde al pensamiento concentrado. Davidson experimentó con otros 30 monjes budistas y obtuvo resultados similares. El examen de otros 150 sujetos no mostró tales patrones, aunque sí mostró cambios de bajo nivel entre los sujetos que habían sido entrenados recientemente en técnicas de meditación.
Foto por Waisman Brain Imaging Lab, University of Wisconsin
La conciencia pura sin contenido es algo que todos los que meditan regular y seriamente han experimentado, no es sólo una especie de teoría budista. Y cualquier persona que se tome la molestia de estabilizar y aclarar su mente será capaz de experimentarla también. Es a través de este aspecto no condicionado de la conciencia que podemos transformar el contenido de la mente a través del entrenamiento.

Pero la meditación también significa cultivar cualidades humanas básicas, tales como la atención y la compasión, y fomentar nuevas maneras de experimentar el mundo. Lo que realmente importa es que una persona cambia paulatinamente. A lo largo de meses y años, nos volvemos menos impacientes, menos propensos a la ira, menos desgarrados entre esperanzas y temores. Se vuelve inconcebible dañar voluntariamente a otra persona. Desarrollamos una inclinación hacia un comportamiento altruista y al conjunto de cualidades que nos dan los recursos para hacer frente a los vaivenes de la vida.

El punto aquí es que puedes observar tus pensamientos, incluyendo a las emociones fuertes, con una atención pura que no está asociado con los contenidos de los pensamientos.

Tomemos el ejemplo de la ira maligna. Usualmente nos identificamos con la ira. La ira puede llenar nuestro paisaje mental y proyectar su realidad distorsionada sobre personas y eventos. Cuando estamos abrumados por la ira, no podemos disociarnos de ella. Perpetuamos un círculo vicioso de aflicción reavivando la ira cada vez que vemos o recordamos a la persona que nos hace enojar. Nos volvemos adictos a la causa del sufrimiento.

Pero si nos disociamos de la ira y la miramos con atención, aquel que es consciente de la ira no está enojado, y podemos ver que la ira es sólo un montón de pensamientos. La ira no corta como un cuchillo, ni quema como el fuego ni aplasta como una roca; no es nada más que un producto de nuestras mentes. En vez de “ser” la ira, entendemos que no somos la ira, del mismo modo en que las nubes no son el cielo.

Entonces, para manejar la ira, evitamos dejar a nuestra mente saltar una y otra vez sobre el gatillo de nuestra ira. Entonces miramos a la propia ira y mantenemos nuestra atención en ella. Si dejamos de añadir leña al fuego y sólo observamos, el fuego se extinguirá. Del mismo modo, la ira desaparecerá, sin reprimirla forzadamente ni dejarla explotar.

No es cuestión de no experimentar emociones; es cuestión de no ser esclavizados por ellas. Deja que surjan emociones, pero permítales ser libres de sus componentes aflictivos: distorsión de la realidad, confusión mental, aferramiento y sufrimiento para uno mismo y los demás.

Hay una gran virtud en descansar de vez en cuando en la conciencia pura del momento presente, y en ser capaces de invocar este estado cuando las emociones aflictivas surgen para no identificarnos con ellas ni ser influenciados por ellas.

Es difícil al principio, pero se vuelve bastante natural a medida que te familiarizas cada vez más con este enfoque. En cualquier momento en que la ira surge, aprendes a reconocerla inmediatamente. Si conoces a alguien es un carterista, incluso si se entremezcla en la multitud, lo divisarás inmediatamente y mantendrás un ojo cuidadoso sobre él.

Interdependencia
Así como puedes aprender a lidiar con pensamientos angustiantes, puede aprender a cultivar y mejorar los saludables. Estar lleno de amor y bondad da lugar a una manera óptima de ser. Es una situación ganar-ganar: disfrutarás de un bienestar duradero para ti mismo, actuarás de manera altruista hacia los demás, y serás percibido como un buen ser humano.

Si el amor altruista se basa en una comprensión de la interdependencia de todos los seres y de su natural aspiración de felicidad, y si este amor se extiende con imparcialidad a todos los seres, entonces es una fuente genuina de felicidad. Actos de amor desbordante, de pureza, de generosidad desinteresada, como cuando haces feliz a un niño o ayudas a alguien necesitado, aunque nadie se entere de lo que has hecho, generan una realización profunda y reconfortante.

The Habits of Happiness



TED TALK: Matthieu Ricard responde a la pregunta: ¿Qué es la felicidad y cómo podemos todos conseguirla?
(en inglés)


Dalai Lama Renaissance



PELICULA: Ver el avance. (en inglés)

Las cualidades humanas a menudo vienen en grupos. El altruismo, la paz interior, la fuerza, la libertad y la felicidad verdadera prosperan juntas como las partes de una fruta nutritiva. Del mismo modo, el egoísmo, la enemistad y el miedo crecen juntos. Así, aunque ayudar a otros puede no ser siempre “placentero”, esto conduce a la mente a una sensación de paz interior, valentía y armonía con la interdependencia de todas las cosas y los seres.

Los estados mentales angustiantes, por otro lado, empiezan con el egocentrismo, con un incremento en la brecha entre uno mismo y los demás. Estos estados están relacionados con la excesiva auto-importancia y el egocentrismo asociados con el miedo o el resentimiento hacia los demás, y con la caza de cosas exteriores como parte de una desesperada búsqueda de una felicidad egoísta. Una búsqueda egoísta de la felicidad es una situación perder-perder: te haces a ti mismo miserable y haces miserables a los demás también.

Los conflictos internos están vinculados a menudo con la excesiva reflexión sobre el pasado y en la anticipación del futuro. No estás prestando atención realmente al momento presente, sino que estás concentrado en tus pensamientos, en un círculo vicioso, alimentando tu egocentrismo.

Esto es lo contrario a la atención pura. Volver tu atención hacia dentro significa mirar a la conciencia pura en sí misma y habitar sin distracciones, sin esfuerzos, en el momento presente.

Si cultivas estas habilidades mentales, después de un tiempo ya no necesitarás aplicar esfuerzos artificiosos. Puedes lidiar con perturbaciones mentales, así como las águilas que veo desde la ventana de mi monasterio en el Himalaya lidian con los cuervos. Los cuervos a menudo las atacan, lanzándose sobre las águilas desde arriba. Sin embargo, en lugar de hacer toda clase de acrobacias, el águila simplemente retrae un ala en el último momento, deja pasar al cuervo en picada, y luego extiende su ala otra vez. Todo esto requiere un esfuerzo mínimo y causa poca perturbación.

Estar experimentado en lidiar con el repentino surgimiento de las emociones en la mente funciona de manera similar.

He tratado con el mundo de las actividades humanitarias por un número de años desde que decidí dedicar la totalidad de las regalías de mis libros a 30 proyectos sobre educación y salud en el Tíbet, Nepal e India, con un grupo de voluntarios dedicados y de filántropos generosos. Es fácil de distinguir cómo la corrupción, los enfrentamientos de egos, la empatía débil, el desánimo, pueden infestar el mundo humanitario. Todo esto se origina en una falta de madurez. Así que las ventajas de invertir tiempo en desarrollar el altruismo humano y la valentía compasiva son obvias.

La fragancia de la paz
El momento más importante para meditar o hacer otros tipos de prácticas espirituales es temprano en la mañana. Fijas el tono para el día y la “fragancia” de la meditación permanecerá y dará un perfume particular al día entero. Otro momento importante es antes de quedarse dormido. Si claramente generas un estado positivo de la mente, lleno de compasión o altruismo, esto le dará una calidad diferente a la noche entera.

Cuando la gente experimenta “momentos de gracia” o “momentos mágicos” en la vida diaria, mientras caminan en la nieve bajo las estrellas o pasando un hermoso momento con amigos queridos en la playa, ¿qué está pasando realmente? De repente, han dejado atrás su carga de conflictos internos.

Se sienten en armonía con los demás, con ellos mismos, con el mundo. Es maravilloso disfrutar plenamente estos momentos mágicos, pero también es revelador entender por qué se sienten tan bien: la pacificación de los conflictos internos, un mejor sentido de interdependencia con el todo en vez de fragmentar la realidad y un descanso de las toxinas mentales de agresión y obsesión. Todas estas cualidades pueden ser cultivadas mediante el desarrollo de la sabiduría y la libertad interior. Esto dará lugar no sólo a unos pocos momentos de gracia, sino a un duradero estado de bienestar que podemos llamar verdadera felicidad.

En este estado, los sentimientos de inseguridad gradualmente dan camino a una profunda confianza de que puedes enfrentar los altibajos de la vida. Tu ecuanimidad te salvará de ser dominado, como la hierba de montaña en el viento, por cada posible alabanza y culpa, ganancia y pérdida, bienestar y malestar. Siempre puedes recurrir a la profunda paz interior, y las olas en la superficie no parecerán amenazantes.

La meditación budista puede no ser lo primero que viene a la mente cuando piensas en una prisión de alta seguridad. Para 36 reclusos de la Correccional Donaldson de Alabama, un curso de meditación riguroso y silencioso de nueve días en 2002 les dio las herramientas para echar una profunda mirada en sus vidas, y para conectarlos con su humanidad en el deshumanizante establecimiento penitenciario. Muchos han continuado meditando, y se identifican como miembros de una comunidad, “The Dhamma Brothers”. Ese es también el nombre de una colección de sus cartas a la organizadora del taller Jenny Phillips, en la cual describen el profundo impacto que la meditación ha tenido en sus vidas.




Matthieu Ricard escribió este artículo para
Felicidad Sostenible
, la edición del invierno
2009 de YES! Magazine.
Matthieu Ricard es
autor de siete libros, incluyendo “Felicidad:
Guía para desarrollar la habilidad” más
mportante de la vida. Vive en el monasterio
Shechen en Nepal, recorre el mundo para
Karuna-shechen (www.karuna-shechen.org)
y realiza un retiro solitario anual en el
Himalaya.
Foto de Matthieu Ricard
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Felicidad Sostenible

95 Tesis o Artículos de Fe para un Cristianismo del Tercer Milenio


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Como Lutero, presento estas 95 tesis o en mi caso, 95 observaciones de fe extraídas de mis 64 años viviendo y practicando religión y espiritualidad. Confío en que no estoy solo en el reconocimiento de estas verdades. Para mí ellas representan una vuelta a nuestros orígenes, un retorno al espíritu y a las enseñanzas de Jesús y sus ancestros proféticos, y de Cristo, el cual fue un espíritu liberado por la presencia y las enseñanzas de Jesús.

  1. Dios es a la vez Madre y Padre.
  2. En estos tiempos de la historia, Dios es más Madre que Padre, porque lo femenino está faltando más y es más importante recuperar el equilibrio de género.
  3. Dios es siempre nuevo, siempre joven y siempre “en los comienzos.”
  1. Dios el Padre Punitivo no es un Dios que merezca ser honrado, sino más bien un falso dios y un ídolo que sirve a los constructores de imperios. La noción de un Dios punitivo, completamente masculino, es contraria a la naturaleza total de la Divinidad que es tan femenina y maternal como lo es masculino y paterno.
  2. “Todos los nombres que le damos a Dios provienen de una comprensión de nosotros mismos.” (Eckhart). Así, las personas que veneran a un padre punitivo son ellas mismas punitivas.
  3. El Teísmo (la idea de que Dios está “allí afuera” o arriba y más allá del universo) es falsa. Todas las cosas están en Dios y Dios en todas las cosas (panteísmo).
  4. Todos nacemos como místicos y amantes, experimentando la unidad de las cosas, y todos estamos llamados a mantener vivos esta mística de la vida.
  5. Todos estamos llamados a ser profetas, lo cual consiste en interferir con la injusticia.
  6. La Sabiduría es Amor por la Vida (ver el Libro de la Sabiduría: “Esta es la sabiduría: amar la vida” y Cristo en el Evangelio de Juan: “He comprendido que puedes tener vida y tenerla en abundancia.”)
  7. Dios ama toda la creación y la ciencia puede ayudarnos a penetrar más profundamente y a apreciar los misterios y la sabiduría de la creación de Dios. La ciencia no es enemiga de la verdadera religión.
  8. La Religión no es indispensable, pero sí lo es la espiritualidad.
  9. “Jesús no nos llama a una nueva religión, sino a la vida.” (Bonhoeffer) La espiritualidad es vivir la vida en un profundo nivel de novedad y gratitud, coraje y creatividad, confianza y desapego, compasión y justicia.
  10. La espiritualidad y la religión no son la misma cosa, tal como no lo son la educación y el aprendizaje, la ley y la justicia, el comercio y el servicio.
  11. Los Cristianos deben distinguir entre Dios (masculino e histórico, liberación y salvación) y Divinidad (femenino y misterioso, puro ser sin acción).
  12. Los Cristianos deben distinguir entre Jesús (una figura histórica) y Cristo (la experiencia de Dios-en-todo).
  13. Los Cristianos deben distinguir entre Jesús y Pablo.
  14. Jesús, a semejanza de muchos maestros espirituales, nos enseñó que somos hijos e hijas de Dios y que existimos para actuar en consecuencia volviéndonos instrumentos de la compasión divina.
  15. La eco-justicia (o justicia ecológica) es necesaria para la supervivencia del planeta y de la ética humana, y sin ella estamos crucificando a Cristo en todos lados otra vez en forma de destrucción de bosques, aguas, especies, aire y suelo.
  16. La sustentabilidad es otra palabra para la justicia, porque lo que es justo es sustentable y lo que es injusto, no lo es.
  17. Una opción preferencial por los pobres, como se encuentra en el movimiento de comunidades de base, está mucho más cercana a las enseñanzas y al espíritu de Jesús que una opción preferencial por los ricos y poderosos, tal como se encuentra, por ejemplo, en el Opus Dei.
  18. La Justicia Económica requiere un trabajo creativo para dar a luz un sistema económico que sea global, respetuoso de la salud y la abundancia de los sistemas de la Tierra, y que funcione para toda la gente.
  19. La celebración y el culto son claves para la comunidad y la supervivencia humana, y tales recordatorios del gozo merecen nuevas formas que hablen el lenguaje del siglo XXI.
  20. La sexualidad es un acto sagrado y una experiencia espiritual, una teofanía (revelación de lo Divino), una experiencia mística. Es sagrada y merece ser honrada como tal.
  21. La creatividad es al mismo tiempo el don más grande de la humanidad y su arma más poderosa para el mal, y por lo tanto debiera ser alentada y dirigida hacia la actividad más cercana a Dios en la cual todas las religiones están de acuerdo: la Compasión.
  22. Existe un sacerdocio para todos los trabajadores (todos los que están haciendo un buen trabajo son parteras de la gracia y por lo tanto sacerdotes) y este sacerdocio debiera ser honrado como sagrado y los trabajadores debieran ser instruidos en la espiritualidad para perseverar en sus ministerios efectivamente.
  23. La construcción de imperios es incompatible con la vida y enseñanzas de Jesús, y con la vida y enseñanzas de Pablo, y con las enseñanzas de las religiones sagradas.
  24. Ideología no es teología. La ideología pone en peligro la fe porque reemplaza el pensamiento con obediencia, y nos distrae de la responsabilidad de la teología de adaptar la sabiduría del pasado a las necesidades de hoy. En vez de la teología, la ideología exige votos de juramento al pasado.
  25. La lealtad no es criterio suficiente para un cargo eclesiástico – la inteligencia y una conciencia comprobada, lo son.
  26. No importa cuánto adulen los medios televisivos al Papa y al pontificado porque generan un buen espectáculo, el Papa no es la iglesia sino un ministerio dentro de la iglesia. La “papalotría” es una forma contemporánea de idolatría y debería ser resistida por todos los creyentes.
  27. La creación de una iglesia de aduladores no es algo sagrado. Los aduladores (el diccionario Webster los define como “serviles lisonjeros auto-proclamados”) no son personas espirituales porque su única virtud es la obediencia. Una Sociedad de Aduladores – clérigos aduladores, seminaristas aduladores, obispos aduladores, cardenales aduladores, órdenes religiosas de aduladores como Opus Dei, Legionarios de Cristo y Comunión y Liberación, y la prensa aduladora – no representa en modo alguno las enseñanzas o la persona del Jesús histórico que eligió enfrentarse al poder en vez de acumularlo.
  28. Los juramentos de confidencialidad pontificia son un camino seguro a la corrupción y al encubrimiento en la iglesia, como en cualquier otra organización.
  29. El pecado original es una expresión postrera de un Dios padre punitivo, y no es una enseñanza bíblica. Pero la bendición original (la bondad y la gracia) sí lo es.
  30. El término “herida original” describe mejor la separación que los humanos experimentan al dejar el útero y al entrar en un mundo a menudo injusto y poco receptivo, que lo que describe el término “pecado original”.
  31. El fascismo y la compulsión por controlar no es el camino a la paz y la compasión, y aquellos quienes practican el fascismo no están proporcionando modelos para la santidad. El copamiento del aparato de canonización para canonizar a fascistas es una mancha en la iglesia.
  32. El Espíritu de Jesús y otros profetas llama a la gente a vivir estilos de vida sencillos para que la “gente pueda vivir”.
  33. La danza, término cuyo significado original en muchas culturas indígenas es el mismo que “respiración” o “espíritu”, es una forma muy antigua y apropiada para rezar.
  34. Honrar a los ancestros y celebrar la comunión de los santos no significa poner héroes sobre sus pedestales, sino más bien honrarlos viviendo vidas de imaginación, coraje y compasión en nuestro propio tiempo, cultura y momento histórico, tal como ellos lo hicieron en el suyo.
  35. Una diversidad de interpretaciones de la ocurrencia de Jesús y de la experiencia de Cristo es al mismo tiempo esperado y bienvenido, tal como lo era en los tempranos días de la iglesia.
  36. Por lo tanto la unidad de la iglesia no significa conformidad. Hay unidad en la diversidad. La unidad forzada no es unidad.
  37. El Espíritu Santo es perfectamente capaz de trabajar a través de la democracia participativa en las estructuras de la iglesia, y los modos jerárquicos de ser pueden en verdad interferir con el trabajo del Espíritu.
  38. El cuerpo es un Templo de Dios lleno de veneración, y esto no significa que sea intocable sino más bien que todas sus dimensiones, bien nombradas por los siete chakras, son tan sagradas como las otras.
  39. Y así nuestra conexión con la tierra (primer chakra) es sagrada, y nuestra sexualidad (segundo chakra) es sagrada, y nuestro agravio moral (tercer chakra) es sagrado, y nuestro amor que se opone al miedo (cuarto chakra) es sagrado, y nuestra voz profética que se expresa es sagrada (quinto chakra), y nuestra intuición e inteligencia (sexto chakra) son sagradas, y nuestros talentos que extendemos a la comunidad de seres de luz y ancestros (séptimo chakra) son sagrados.
  40. El prejuicio del racionalismo y el cerebro izquierdo localizado en la cabeza debe ser equilibrado por la atención de los chakras inferiores como lugares equivalentes para lograr sabiduría, verdad y Espíritu para obrar.
  41. El chakra central, compasión, es la prueba de la salud de todos los otros los cuales están para servirlo, porque “por sus frutos los conoceréis” (Jesús).
  42. “El gozo es el acto humano más noble.” (Aquino) Nuestra cultura y sus profesiones, su educación y su religión, ¿están promoviendo el gozo?
  43. La psiquis humana está hecha para el cosmos y no será satisfecha hasta que los dos estén reunificados y la veneración, el inicio de la sabiduría, resulte de esta reunión.
  44. Los cuatro caminos mencionados en la tradición espiritual de la creación denominan más completamente el viaje espiritual místico/profético de Jesús y la tradición Judaica que lo que lo hacen los tres caminos de la purgación, la iluminación y unión, las cuales no se derivan de la tradición Judaica ni Bíblica.
  45. Por lo tanto puede decirse que Dios se experimenta en las experiencias del éxtasis, el gozo, la maravilla y el deleite (vía positiva).
  46. Dios se experimenta en la oscuridad, el caos, la nada, el sufrimiento, el silencio y en el aprendizaje del desapego y el dejar ser (vía negativa).
  47. Dios es experimentado en los actos de creatividad y co-creación (vía creativa).
  48. Todas las personas son nacidas creativas. Es tarea de la espiritualidad alentar la imaginación sagrada para todos aquellos nacidos en la “imagen y semejanza” del Uno Creativo y “el feroz poder de la imaginación es un don de Dios.” (Cábala)
  49. Si puedes hablar puedes cantar; si puedes caminar puedes bailar; si puedes hablar eres un artista. (Proverbio africano y refrán nativo americano).
  50. Dios es experimentado en nuestra pugna por justicia, sanación, compasión y celebración (vía transformativa).
  51. El Espíritu Santo trabaja a través de todas las culturas y tradiciones espirituales; sopla “donde lo desea” y no es exclusivo dominio de ninguna tradición, ni nunca lo ha sido.
  52. Dios nos habla hoy, como en el pasado, a través de todas las religiones y culturas y tradiciones de fe, ninguna de las cuales es perfecta ni tampoco una vía exclusiva hacia la verdad, pero todas pueden aprender de las demás.
  53. Por lo tanto la Inter-fe o el Ecumenismo Profundo son una parte necesaria de la práctica espiritual y de la conciencia en nuestro tiempo.
  54. Ya que el “principal obstáculo a la inter-fe es una mala relación con nuestra propia fe,” (Dalai Lama) es importante que los Cristianos conozcan su propia tradición mística y profética, la cual es más amplia que una religión del imperio y sus imágenes de padre punitivo de Dios.
  55. El cosmos es el Templo sagrado de Dios y nuestro hogar sagrado.
  56. Catorce mil millones de años de evolución y desarrollo del universo sugieren la íntima santidad de todo lo que existe.
  57. Todo lo que existe es sagrado y está relacionado, porque todos los seres en nuestro universo comenzaron como un ser único, justo antes de que la bola de fuego explotara.
  58. La interconectividad no es sólo una ley de la física y de la naturaleza, sino que también forma la base de la comunidad y la compasión. La compasión es el desarrollo de nuestra interconectividad compartida, tanto en nuestro gozo en común como en nuestro sufrimiento y lucha por justicia.
  59. El universo no sufre de una escasez de gracia, y ninguna institución religiosa está para ver en su tarea el ser una proveedora de gracia. La gracia es abundante en el universo de Dios.
  60. La Creación, la Encarnación y la Resurrección están sucediendo continuamente en una escala cósmica tanto como personal. Y así también están sucediendo la Vida, la Muerte y la Resurrección (regeneración y reencarnación) en una escala cósmica tanto como personal.
  61. La Biofilia o Amor por la Vida es la tarea diaria de cada uno.
  62. A la Necrofilia, o amor por la muerte, nos debemos oponer a nivel personal y de sociedad, en todas sus formas.
  63. El mal puede acontecer a través de todo pueblo, toda nación, toda tribu, y todo individuo humano, así que la vigilancia, la auto-crítica y la crítica institucional son siempre necesarios.
  64. No todos los que se llaman a sí mismos “Cristianos” merecen ese nombre tal como “no todos los que digan “Señor, Señor” entrarán al reino de los cielos” (Jesús).
  65. La Pedofilia es un agravio terrible pero su cobertura por parte de la jerarquía es aún más despreciable.
  66. La lealtad y la obediencia nunca son mayores virtudes que la conciencia y la justicia.
  67. Jesús no dijo nada sobre preservativos, control de natalidad u homosexualidad.
  68. Una iglesia que está más preocupada por las ofensas sexuales que por las ofensas de injusticia está en sí misma enferma.
  69. Ya que la homosexualidad se encuentra entre 464 especies y en un 8 % de cualquier población humana dada, es del todo natural para aquellos que han nacidos así y un don de Dios y la naturaleza para una comunidad más amplia.
  70. La homofobia en cualquier forma es un grave pecado en contra del amor al prójimo, un pecado de ignorancia de la riqueza y la diversidad de la creación de Dios, así también como un pecado de exclusión.
  71. El racismo, el machismo y el militarismo son también pecados graves.
  72. La pobreza para la mayoría y el lujo para una minoría no es correcto ni sustentable.
  73. El consumismo es la versión moderna de la gula, y necesita ser confrontada mediante la creación de un sistema económico que funcione para todos los pueblos y criaturas de la tierra.
  74. Los seminarios tal como los conocemos, con su énfasis excesivo en el trabajo del hemisferio cerebral izquierdo, a menudo mata y corrompe el alma mística del joven en vez de alentar el misticismo y la conciencia profética que ya existe ahí. Deberían ser reemplazados por escuelas de sabiduría.
  75. El trabajo interior se requiere de todos nosotros. Por lo tanto, las prácticas espirituales de meditación debieran estar disponibles para todos, y esto ayudaría en calmar a nuestro cerebro de reptil. El silencio o la contemplación y el aprender a estar quietos puede y debería ser enseñado a todos los niños y adultos.
  76. El trabajo exterior necesita fluir de nuestro trabajo interior tal como la acción fluye de la no-acción, y la verdadera acción del ser.
  77. Una sabia prueba para una acción correcta es: ¿Cuál sería el efecto de esta acción sobre las personas de siete generaciones en adelante?
  78. Otra prueba para una acción correcta es ésta: ¿Es lo que estoy o estamos haciendo, bello o no?
  79. El Eros, la pasión por vivir, es una virtud que combate la desidia o falta de energía para comenzar nuevas cosas, y se expresa también como depresión, cinismo o pereza.
  80. La Noche Oscura del Alma desciende sobre todos nosotros y la respuesta apropiada no consiste en las adicciones tales como comprar, tomar alcohol o drogas, mirar TV, el sexo o la religión, sino más bien estar con la oscuridad y aprender de ella.
  81. La Noche Oscura del Alma es un lugar de aprendizaje de gran profundidad. Se requiere quietud.
  82. No sólo hay una Noche Oscura del Alma sino también una Noche Oscura de la sociedad y una Noche Oscura de nuestra especie.
  83. El Caos es un amigo y un maestro y una parte integral o preludio de un nuevo nacimiento. Por lo tanto no debiera ser temido o controlado compulsivamente.
  84. La ciencia auténtica puede y debe ser una de las fuentes de sabiduría de la humanidad, porque es una fuente de veneración sagrada, de maravilla inocente, y de verdad.
  85. Cuando la ciencia enseña que la materia es “luz congelada” (físico David Bohm) está liberando el pensamiento humano del error de juzgar a la carne como algo malo, y en cambio nos brinda la confianza de que todas las cosas son luz. La misma enseñanza se encuentra en los Evangelios Cristianos (Cristo es la luz en todas las cosas) y en la enseñanza budista (la naturaleza de Buda está en todas las cosas). Por lo tanto, la carne no peca; son nuestras elecciones que a veces están fuera del centro.
  86. Los objetos apropiados del corazón humano son la verdad y la justicia (Aquino) y toda la gente tiene el derecho a éstos a través de una educación y un gobierno saludables.
  87. “Dios” es sólo un nombre para el Único Divino y existen un número infinito de nombres para Dios y la Divinidad, y aún así Dios “no tiene ningún nombre y nunca se le dará un nombre.” (Eckhart)
  88. Tres caminos hacia dentro del corazón son: el silencio, el amor y la pena.
  89. El pesar en el corazón humano necesita ser atendido por medio de rituales y prácticas que, cuando se utilizan, reducen el enojo y permiten a la creatividad fluir otra vez.
  90. Dos caminos hacia fuera del corazón son la creatividad y los actos de justicia y compasión.
  91. Ya que los ángeles aprenden exclusivamente por intuición, cuando desarrollemos nuestros poderes de intuición podremos esperar encontrarnos con los ángeles en el camino.
  92. La verdadera inteligencia incluye a los sentimientos, la sensibilidad, la belleza, el don de la nutrición y el humor, el cual es un don del Espíritu, siendo la paradoja su hermana.

Matthew Fox: http://www.matthewfox.org

YES! Magazine encourages you to make free use of this article by taking these easy steps. @media print - Fox, M. (2006, May 04). 95 Tesis o Artículos de Fe para un Cristianismo del Tercer Milenio. Retrieved August 17, 2009, from YES! Magazine Web site: http://www.yesmagazine.org/issues/rebelion-espiritual/1461. This work is licensed under a Creative Commons License Creative Commons License


Impaciencia Santa

El 18 de Mayo de 2005, el Reverendo Matthew Fox, quien había formado parte de la Iglesia Católica Romana, clavó 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Castillo, en Wittenberg, Alemania. Cerca de 500 años después de que Lutero clavara sus tesis en la puerta de la misma iglesia, Fox está buscando una transformación igual de radical.

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Es cierto que el Reverendo Matthew Fox tiene razones personales para estar enojado. El Papa Benedicto XVI, cuando era el Cardenal Ratzinger, estuvo entre los responsables por la partida de Fox de la Iglesia Católica él ahora es un Episcopálico.

De acuerdo con Fox, Ratzinger usó el poder del Vaticano para silenciar y descartar a aquellos cuyas visiones no encajaban con las del Papa Juan Pablo II, incluyendo a varios teólogos del movimiento Teología de la Liberación, de Latinoamérica. El propio Fox fue criticado por sus puntos de vista sobre el rol de lo femenino en las enseñanzas de la iglesia y en la espiritualidad de la creación.

Pero las preocupaciones de Fox van más allá de los problemas internos de la Iglesia Católica; el ex-sacerdote está preocupado por el estado de la Creación misma. Menciona diversos hechos: la mayor ola de extinciones desde la desaparición de los dinosaurios; la creciente división entre ricos y pobres; la violencia ampliamente extendida; y el maltrato de millones por razones de raza, sexualidad, género o nacionalidad. Fox cree que en un tiempo en el que la Iglesia debiera formar parte de la solución, está en cambio empantanada en su propia corrupción e ineficacia.

La Editora Ejecutiva Sarah Ruth van Gelder entrevistó a Matthew Fox poco tiempo después de que el Huracán Katrina golpeara las costas del Golfo.

SARAH: ¿Qué impacto crees que tuvo Katrina sobre nuestra conciencia nacional?

MATTHEW: La experiencia de Katrina al fin puso los rostros y las vidas de los pobres en nuestra televisión, dentro de nuestras salas de estar, y esto fue un gran adelanto. Creo que los medios hicieron un magnífico trabajo en esta crisis. Recuerda que toda la industria de la publicidad en Estados Unidos se trata de generar dentro de nuestros hogares una insaciable sed por más bienes materiales; no consiste en la revelación de los pobres es una revelación de cómo gastar más dinero. Creo que hemos tenido una revelación sobre la creciente brecha entre pobres y ricos, y que es tiempo de despertar.
La falta de equidad no es sostenible, y lo que es injusto eventualmente se desmorona. En la Biblia hay una charla sobre la viuda y el huérfano si ellos son tratados con injusticia, la Tierra entera se desacomoda. Pienso que la gente está comenzando a sentir que aquí hay algo desacomodado.

SARAH: ¿Has hallado que la preocupación por los excluidos posee un carácter universal entre las tradiciones espirituales?

MATTHEW: Por supuesto. El Budismo es explícito acerca de la compasión, por ejemplo, aunque creo que la tradición del Judaísmo y, por consiguiente del Cristianismo, son más explícitas sobre la justicia pero la justicia es una parte de la compasión. Los profetas occidentales traen consigo una especie de agravio moral, lo que yo llamo una impaciencia santa, mientras que el Este nos trae serenidad y un énfasis en la paciencia. Creo que hay un tiempo para ambos enfoques, pero pienso que ahora estamos en un momento de impaciencia santa.

SARAH: Dado el despertar de gran cantidad de personas a lo largo del espectro político, ¿qué posibilidades le ves a algún tipo de rebelión espiritual?

MATTHEW: Bueno, nada motiva más a la gente que tocar fondo. Pienso que lo que está pasando ahora representa una noche oscura del alma y una noche oscura para nuestra especie. La pregunta es, ¿podemos aprovechar este agravio moral? ¿Podemos canalizarlo en una dirección positiva? Yo creo que estamos listos para algunos cambios; solo espero que aquellas políticas actuales en oposición tengan alguna dirección positiva para ofrecer. No estoy muy seguro de que así sea; no estoy seguro de que estén hablando sobre una reforma al nivel en que se necesita sobre la creación de literalmente nuevas formas de religión, política, economía y educación.

SARAH: Hablemos sobre los cambios que están sucediendo en el área de la religión. Recientemente fuiste a Wittenberg, Alemania, a martillar 95 tesis sobre la puerta de la Iglesia del Castillo, tal como lo hizo Lutero cerca de 500 años atrás. ¿Sobre qué estabas protestando?

MATTHEW: La primera pregunta que me hicieron cuando llegaron las cámaras de la televisión y terminé de clavar estos tesis en la puerta fue: ¿Esto tiene que ver con la corrupción de la Iglesia Católica? ¿O también sobre la Iglesia Protestante? Trata sobre ambas, pero hay diferentes tipos de problemas. La Iglesia Católica está enredada en su jerarquía machista y privilegiada, y en la situación de pedofilia. Y los Protestantes están atorados en la apatía los protestantes estadounidenses especialmente permitiendo que fundamentalistas lunáticos los pasen por encima, sin interponerse en su agravio moral. El ala progresista de la iglesia, tal como el ala progresista política, han sido acallados por el hecho de que los fundamentalistas han comprado miles de estaciones de radio y de TV, y que están atizando un montón de odio, anti-intelectualismo, y anti-ciencia, y distorsionando el verdadero discurso político sobre las cuestiones más importantes, tales como la cuestión ecológica, qué tipo de economía vamos a tener, y cómo tratamos a los pobres. Éstos son los verdaderos valores, a diferencia de las ganancias financieras.

SARAH: Tú hablas sobre la diferencia entre Eros el amor por la vida, y la desidia. ¿La más profunda situación de la Iglesia Protestante consiste en el pecado de la pereza?

MATTHEW: Bueno, en realidad la palabra desidia es una traducción ajustada de acedia, y lo que significaba esta palabra según el pensamiento medieval, de acuerdo a Tomás de Aquino, era una falta de energía para comenzar cosas nuevas. Esto incluye al cinismo, la desesperación, la depresión, la desidia, y así siguiendo. El celo, él decía, es lo opuesto a esto. El celo proviene de una intensa experiencia de la belleza de las cosas, de nuestro planeta, de nuestra propia especie pienso que de ahí podríamos volver a recuperar la energía.

SARAH: ¿Cuáles son algunas de las prácticas que recomiendas para recuperar esta energía?

MATTHEW: La meditación. Todos tenemos que lidiar con nuestro cerebro de reptil, y la meditación calma a este cerebro. Pero no se trata de asesinarlo, tal como lo enseñan algunos mitos religiosos del Oeste como el de San Jorge matando al dragón. Creo que necesitamos aprender a honrar el caos. Creo que el miedo al caos es lo que en realidad inspira al ala derecha y al fundamentalismo. ¿Y qué es el caos? Bueno, el caos es la diosa de la naturaleza, y en tiempos de la diosa ella era honrada e integrada, no intentaba ser asesinada. Todavía tenemos algunos remanentes de esto, por ejemplo, en las danzas de dragones en Asia. Con el patriarcado, la religión asumió la misión de controlar el caos, y ofreció muchas imágenes de su eliminación, como en San Miguel y en San Jorge. Luego la ciencia asumió el cargo en la era moderna, y los científicos se convirtieron en los dirigentes del caos. Pero en la década de 1960, la ciencia descubrió al caos y se dio cuenta, después de todo, de que es una parte integral de la naturaleza. Mira, el caos no es algo que intentas matar, es algo que respetas. Porque el caos es femenino, notarás que todos los fundamentalistas los Talibanes, el Vaticano, Falwell tienen una compulsión por controlar, y especialmente por controlar lo femenino. Por supuesto que en la tradición espiritual la dimensión psíquica del caos es la noche oscura del alma, y no estamos lidiando muy bien con ella. Luego del 11-Septiembre, nos azotamos, y fuimos a la guerra en Irak. La más profunda respuesta al caos surge de la tradición mística para lidiar con la noche oscura del alma. Primero realizas la purificación, y luego descubres qué llevas de verdad en el corazón, lo que realmente estás anhelando.

SARAH: Has descrito dos visiones diferentes de Dios. ¿Podrías hablarnos sobre estas visiones, y también la forma en la que la gente llega a poseer una u otra visión de Dios?

MATTHEW: El padre-Dios punitivo quien ha sido nombrado por George Lakoff es el Dios del patriarcado y el fundamentalismo. Está temeroso del caos, del Eros, y de los chakras inferiores. Y es el Dios del pecado original y del imperio. Se construyen imperios manipulando a la gente con el miedo, la culpa y la vergüenza. Hay mucho de esto en la religión, especialmente en la religión occidental.

Pero la otra cara de la divinidad, o de la tradición, es un Dios que es al mismo tiempo madre y padre. Y como en cualquier padre amoroso, el amor comienza a jugar aquí. Es interesante que el primer nombre de Dios en la Biblia Hebrea es Emmanuel. Emmanuel significa Dios con nosotros, no Dios sobre nosotros, no Dios juzgándonos, no Dios condenándonos, pero sí Dios con nosotros. La tradición cristiana tomó esto desde muy temprano aplicando el nombre de Emmanuel a las historias del nacimiento de Jesús, un Dios con nosotros. Este tipo de Dios es un Dios de justicia y compasión, no un Dios de venganza y exclusión. Hay una sabia tradición de Israel en la Biblia Hebrea la cual el mismo Jesús recoge en el movimiento Jesucristo y que es Dios como sabiduría y la sabiduría como lo femenino. El primer nombre dado a Jesús en el Nuevo Testamento es aquel de Sofía, o Señora Sabiduría. Esto fue un atropello para el Israel del Siglo I, así como para el Imperio Romano de aquel entonces. Fue un atropello tal que la iglesia cubrió esto tan rápido como pudo y habló sobre el Logos en vez de Sofía siendo Logos el principio masculino del orden, en vez de Sofía, el cual es el principio de la creatividad y de Eros. La religión organizada necesita actuar en unidad e introducir lo femenino la sabiduría de Sofía; algunas iglesias están haciendo un trabajo mucho mejor en esto que otras. Pienso también que un atractivo que el Este ofrece a los occidentales es que la meditación Budista tiene una cualidad experimental y que no hace hincapié en la deidad masculina o femenina. Lleva a las personas a nuevas experiencias, a saborear la sabiduría. La sabiduría siempre se saborea en Latín y en Hebreo, la palabra para sabiduría proviene de la palabra sabor así que es algo para probar, para saborear, no algo sobre lo cual teorizar. Prueba y ve que Dios es bueno, dice el salmo; y esto es sabiduría: probar la vida. Nadie puede hacerlo por nosotros. La tradición mística es en gran parte una tradición de Sofía. Trata sobre la experiencia de probar, de confiar, antes que de una institución o un dogma.

SARAH: Dijiste algo más que encuentro muy curioso, y es que los fundamentalistas a menudo poseen heridas del padre.

MATTHEW: Oh, es cierto. Conozco muy pocos hombres que posean una relación verdaderamente buena, confortable y abierta con sus padres. Unos pocos, una pequeña minoría. Una razón es que la generación por delante de mí fue la generación de la guerra y de la Gran Depresión. Así que nuestros padres atravesaron tiempos de mucha inseguridad. Y lo otro es que la era moderna cerró el cielo, porque se nos dijo que el cielo era un lugar de partes metálicas vacías, o partes muertas, todo inerte. La tradición entera del Padre Cielo fue atenuada y dirigida hacia dentro. Pienso, francamente, que la razón principal por la que tantos hombres de nuestro tiempo tienen tanta violencia dentro suyo es que son incapaces de expresar sus más profundos sentimientos, incluyendo sentimientos de dolor y enojo, de una manera saludable no están siendo capaces de devolverlo al cielo. Sin embargo, ahora que la nueva física está explicando cuán vivo está el cielo, éste se está abriendo otra vez a la realidad de un Padre Cielo.


Matthew Fox es el autor de un nuevo libro llamado
The Next Reform (La Próxima Reforma), en el cual discute sus 95 tesis. Visita también www.Matthewfox.org. Puedes encontrar la lista completa de los 95 tesis en nuestro sitio web: 95 Tesis.
Rebelión Espiritual
YES! Magazine encourages you to make free use of this article by taking these easy steps. Fox, M. (2006, March 21). Impaciencia Santa. Retrieved August 17, 2009, from YES! Magazine Web site: http://www.yesmagazine.org/issues/rebelion-espiritual/1431. This work is licensed under a Creative Commons License Creative Commons License

junio 18, 2009

¿Por qué no una economía de riqueza verdadera?

No arreglen Wall Street, reemplácenla
por David Korten


El actual debate económico se centra en la mejor manera de reactivar nuestro sistema económico actual por medio de alguna combinación de un rescate de Wall Street y un paquete de estímulo económico para la creación de puestos de trabajo. Esto equivale a tratar de reactivar un sistema económico que ha fracasado en todas sus dimensiones: económica, social y ambiental. En lugar de apoyar un sistema fracasado, deberíamos utilizar la actual crisis financiera como una oportunidad para crear un sistema que funcione. Tratar de resolver la crisis con las mismas herramientas que la causaron es la definición de locura.

Como individuos, nosotros los humanos parecemos ser una especie inteligente. Colectivamente, sin embargo, nuestro comportamiento varía entre soberanamente sabio a suicida. Nuestra actual locura económica colectiva es el producto de una ilusión—una creencia, cultivada por la ortodoxia económica reinante, de que el dinero es riqueza y que hacer dinero es el equivalente a crear riqueza.

El dinero es simplemente una nota contable sin valor intrínseco—es inútil hasta que lo intercambiamos por algo de valor real. La especialidad de Wall Street es crear dinero para gente rica sin el esfuerzo de producir algo de valor real correspondiente. Ellos aumentan sus pretensiones contra la verdadera riqueza sin aumentar el suministro de bienes, haciendo más difícil para el resto de nosotros satisfacer nuestras necesidades.

La verdadera riqueza la conforman, en primer lugar, las cosas tangibles que sustentan a la vida—alimento, vivienda, vestimenta. Por supuesto, las más valiosas formas de riqueza son las que están más allá de cualquier precio: el amor; un niño sano y feliz; un trabajo que proporcione un sentido de autoestima y contribución; la pertenencia a una comunidad fuerte y comprensiva; un medio ambiente sano y vibrante; la paz. Nuestro sistema económico dirigido por Wall Street crea fantásticas cantidades de dinero y destruye activamente todas estas diversas formas de riqueza real.

Hemos estado esclavizados a una historia cultural dominante, continuamente reforzada por académicos, funcionarios del gobierno y medios de comunicación corporativos, que nos llevó a creer que nuestra economía estaba funcionando espléndidamente incluso cuando casi literalmente nos estaba matando. Has escuchado muchas veces esta historia:

"El crecimiento económico, medido por el Producto Bruto Interno, crea la riqueza necesaria para proporcionar abundancia material para todos, aumentando la felicidad humana, terminando con la pobreza, y sanando el medio ambiente. Cuanto más rápido consumimos, más rápido crece la economía y más ricos nos volvemos a medida que la marea creciente eleva todos los barcos".

La conclusión lógica de esta historia es que cuanto más rápido convertimos nuestros recursos útiles en basura tóxica, más ricos somos. Los únicos verdaderos beneficiarios de esta evidentemente estúpida idea, son algunas pocas personas ricas que cosechan beneficios financieros de cada transacción económica—ya sea que la transacción cure una enfermedad o destruya una selva tropical. Es un sistema que deifica al dinero y diluye a la riqueza.

En contraste, la economía de Main Street se compone de empresas locales y de trabajadores que producen bienes y servicios reales para satisfacer las necesidades de verdadera riqueza de sus comunidades. Ha sido maltratada y destrozada por las intrusiones rapaces de las corporaciones de Wall Street, pero es la base lógica sobre la cual construir una nueva economía de verdadera riqueza, de empleos verdes y fabricación verde, de empresas responsables orientadas a la comunidad, y de prácticas ambientales sanas.

Dejemos que las empresas de Wall Street y su fantasmal máquina de riqueza se deslice al abismo de su propia creación. Dediquemos nuestros recursos públicos para crear y fortalecer a las instituciones financieras y empresas de Main Street dedicadas a crear riqueza verdadera al servicio de sus comunidades locales.


David Korten escribió este artículo como parte de Alimentos Para Todos, la edición de Primavera de 2009 de YES! Magazine. El último libro de David es Agenda for a New Economy: From Phantom Wealth to Real Wealth (Agenda para una Nueva Economía: de la Máquina de la riqueza a la Riqueza Real, publicado en inglés por Berrett-Koehler, febrero de 2009). Lea un capítulo en inglés. David es también el autor del best-seller internacional Cuando Las Transnacionales Gobiernan El Mundo y The Great Turning: From Empire to Earth Community (El Gran Cambio: del Imperio a la Comunidad de la Tierra). Es co-fundador y presidente del consejo de YES! Magazine, y miembro del consejo de la Business Alliance for Local Living Economies.

www.davidkorten.org


febrero 16, 2009

LOS POBRES SE VAN AL CARAJO


Por George Monbiot (desde Gran Bretaña)

Los cristianos robaron el solsticio de invierno a los paganos, y el capitalismo se lo robó a los cristianos. Pero un rasgo característico de las celebraciones ha permanecido inalterado: la consumición de grandes cantidades de carne. La práctica solía tener sentido. El ganado sacrificado en otoño, antes de que se acabara la hierba de los pastos, empezaría a estropearse, y las gentes con pocas reservas de grasas tendrían que sobrevivir a otros tres fríos y hambrientos meses. Actualmente nos enfrentamos al problema opuesto: pasamos los siguientes tres meses intentando quitarnos lo comido.

Nuestros excesos estacionales serían perfectamente sostenibles si no hiciéramos la misma cosa todas las semanas del año. Pero a causa del desproporcionado poder adquisitivo del mundo rico, muchos de nosotros podemos darnos un festín cada día y todavía considerarlo como uno de nuestros gastos menores . Y esto también sería estupendo si no viviéramos en un mundo finito.

Comparados con la mayoría de los animales que comemos, los pavos son convertidores de energía relativamente eficientes: producen aproximadamente el triple de carne por libra de grano que el ávido ganado vacuno. Pero aún hay muchas razones para no sentirse cómodos comiéndolo. La mayoría son criados en la oscuridad, tan estrechamente instalados que apenas se pueden mover. Les cortan el pico con un cuchillo al rojo para impedir que se hagan daño unos a otros. A medida que se aproximan las navidades, engordan tanto que sus caderas se doblan. Si le echas un vistazo a una granja de pavos, empiezas a albergar grandes dudas sobre la civilización europea.

Esta es una de las razones por las que mucha gente ha vuelto a comer carne roja en Navidad. El vacuno parece ser un animal más feliz que el pavo. Pero la mejora en bienestar animal queda anulada por la pérdida de bienestar humano. Actualmente, el mundo produce suficiente alimento para su población y su ganado, si bien (principalmente por ser tan pobres) unos 800 millones de personas se encuentran permanentemente subalimentadas. Pero a medida que aumenta la población, el hambre global estructural sólo se evitará si los ricos empiezan a comer menos carne. El número de animales de granja en el mundo ha aumentado cinco veces desde 1950: actualmente sobrepasa a los humanos en una proporción de tres a uno. El ganado ya consume la mitad del grano mundial, y su número sigue creciendo casi exponencialmente. Es por esto por lo que la biotecnología - cuyos promotores alegan que alimentará al mundo - ha sido empleada principalmente en producir no alimentos, sino en alimentar : permite a los granjeros pasar del grano que mantiene viva a la gente a cosechas más lucrativas para el ganado. En un período tan pequeño como diez años, el mundo se enfrentará a una elección muy simple: la agricultura continuará alimentando los animales del mundo o continuará alimentando a su población. No puede hacer ambas cosas.

La inminente crisis va a verse acelerada por el agotamiento tanto de los fertilizantes fosfatados como del agua usada para hacer crecer las cosechas . Cada kilogramo de vacuno que consumimos, según investigaciones de los ingenieros agrónomos David Pimentel y Robert Goodland, necesita alrededor de 100.000 litros de agua. Los acuíferos están empezando a secarse en todo el mundo, principalmente a causa de la extracción por los granjeros.

Muchos de los que han empezado a entender la finitud de la producción global de grano han respondido volviéndose vegetarianos. Pero los vegetarianos que siguen consumiendo leche y huevos apenas reducen su impacto sobre el ecosistema. La eficiencia de conversión de la producción de lácteos y huevos suele ser mejor que la crianza de ganado, pero incluso aunque todos los que ahora comen ternera comieran queso en su lugar, ello solo aplazaría la hambruna global. Como tanto el ganado dedicado a la producción láctea como el avícola es a menudo alimentado con harina de pescado (lo que significa que nadie puede alegar que come queso y no pescado), podría, en cierto sentido, incluso acelerarla. El cambio vendría acompañado también por un masivo deterioro en el bienestar animal: con la posible excepción de los pollos para asar y los cerdos, criados de forma intensiva, los pollos criados en batería y las vacas lecheras son los animales de granja que parecen sufrir más. Si los lacto-vegetarianos quieren detener el comercio de terneros lechales, deberían beber menos leche.

Podríamos comer faisanes, muchos de los cuales son enterrados tras recibir los disparos, y cuyos precios, debido al exceso de oferta en esta temporada del año, caen hasta 2 libras por ave, sólo que la mayoría de la gente se sentiría incómoda subvencionando a una pandilla de salvajes remojados en brandy. Comer faisán - que también es alimentado con grano - sólo es sostenible en la medida en que la demanda se ajuste a la oferta. Podemos comer pescado, pero sólo si estamos preparados a colaborar al colapso de los ecosistemas marinos y - mientras la flota europea saquea los mares de África Occidental - la muerte por inanición de algunos de los pueblos más hambrientos de la tierra. Es imposible evitar la conclusión de que la única opción sostenible y socialmente justa para los habitantes del mundo rico es convertirse, como la mayoría de los habitantes de la tierra, en básicamente vegetarianos, comiendo carne sólo en ocasiones especiales como Navidades.

Como comedor de carne, durante mucho tiempo consideré conveniente clasificar al vegetarianismo como una respuesta al sufrimiento animal o como una moda en materia de salud. Pero, viendo estas cifras, ahora parece evidente que es la única respuesta ética a lo que claramente es la cuestión de justicia social más urgente del mundo.

Nosotros nos atiborramos y los pobres se van al carajo.

octubre 03, 2008

EL MERCADO, EN CAIDA LIBRE



Por Naomi Klein

Sea cual fuere el verdadero significado de los acontecimientos de las últimas semanas, nadie debe creer la altisonante afirmación de que la crisis de los mercados simboliza la muerte de la ideología del "mercado libre". La ideología del mercado libre siempre ha sido sierva de los intereses del capital, y su presencia va y viene como la marea según sea útil a esos intereses.

Durante épocas de bonanza, resulta provechoso predicar el laissez faire , porque la ausencia del gobierno permite que se inflen las burbujas especulativas. Cuando esas burbujas estallan, la ideología se convierte en un obstáculo y se sume en un letargo mientras el gran gobierno corre al rescate.

Pero algo es seguro: la ideología regresará a todo galope en cuanto se acaben los salvatajes. La enorme deuda pública que se está acumulando para rescatar a los especuladores se convertirá entonces en parte de una crisis presupuestaria global, que será la justificación de profundas reducciones de los programas sociales y del renovado impulso de privatizar lo poco que queda del sector público. También nos dirán que todas nuestras esperanzas de un futuro verde son, lamentablemente, demasiado costosas.

Lo que no sabemos es cómo responderá el público. Tengamos en cuenta que, en los Estados Unidos, todo el mundo menor de 40 años creció escuchando permanentemente la consigna de que el gobierno no puede intervenir para mejorar nuestras vidas, que el gobierno es el problema y no la solución, que el laissez faire era la única opción. Ahora, de repente, vemos un gobierno extremadamente activo, intensamente intervencionista, aparentemente dispuesto a hacer lo que haga falta para salvar a los inversores de lo que se han hecho a sí mismos.

Este espectáculo plantea necesariamente la pregunta: si el Estado puede intervenir para salvar a las corporaciones que asumieron imprudentemente riesgos temibles en el mercado inmobiliario, ¿por qué no puede intervenir para impedir la inminente ejecución de las propiedades de millones de estadounidenses?

En el mismo sentido, si se puede disponer al instante de 85.000 millones de dólares para comprar el gigante de los seguros AIG, ¿por qué un servicio de salud único y centralizado -que protegería a los estadounidenses de las prácticas predatorias de las empresas de seguro de salud- se plantea como un sueño inalcanzable? Y si cada vez más corporaciones necesitan los fondos de los contribuyentes para no ir a la quiebra, ¿por qué los contribuyentes no pueden plantear exigencias a cambio, como un tope máximo para los sueldos ejecutivos y una garantía que los proteja del cierre de empleos? Ahora que resulta claro que los gobiernos pueden actuar en épocas de crisis, les resultará mucho más difícil alegar impotencia en el futuro.

Otro cambio potencial es el referido a las esperanzas del mercado respecto de privatizaciones futuras.

Durante años, los bancos de inversión globales han presionado a los políticos para que crearan dos nuevos mercados: uno procedente de la privatización de las pensiones públicas y otro basado en una nueva tendencia de privatizar o privatizar parcialmente caminos, puentes y sistemas hídricos.

Estos dos sueños se han hecho ahora mucho más difíciles de vender: los estadounidenses no están en momento de confiar una mayor cantidad de sus valores individuales y colectivos a los imprudentes jugadores de Wall Street, especialmente porque parece más que probable que los contribuyentes serán quienes tengan que pagar para recuperar sus propios bienes y valores cuando estalle la próxima burbuja.

Ahora, cuando ya se han descarrilado los debates de la Organización Mundial del Comercio, esta crisis también podría servir como catalizador de un enfoque radicalmente alternativo de la regulación de los mercados mundiales y los sistemas financieros. Ya estamos viendo una tendencia a la "soberanía alimentaria" en el mundo en desarrollo, en vez de dejar librado el acceso a los alimentos a los caprichos de los comerciantes de materias primas. Esta vez, quizás haya llegado finalmente el momento de ideas tales como gravar el comercio, algo que obstaculizaría un poco la inversión especulativa, así como otros controles globales del capital.

Y ahora que la nacionalización ya no es una mala palabra, las empresas petroleras y de gas deberían cuidarse: alguien tiene que pagar por el cambio hacia un futuro más verde, y lo más sensato es que los fondos salgan del sector más redituable, que también es el más responsable de la crisis del cambio climático. Eso, sin dudas, tiene mucho más sentido que la creación de otra peligrosa burbuja en el comercio de carbono.

Pero la crisis actual exige cambios aún más profundos. El motivo por el que se permitió que proliferaran estos préstamos basura no fue tan sólo que los reguladores no entendieron los riesgos. Es porque tenemos un sistema económico que evalúa nuestra salud colectiva basándose tan sólo en el crecimiento del PBI. En tanto los préstamos basura impulsaron el crecimiento económico, nuestros gobiernos los respaldaban activamente. Entonces, lo que esta crisis realmente pone en cuestión es el compromiso inflexible con el crecimiento a cualquier costo. Esta crisis debería impulsarnos a encontrar una manera radicalmente distinta de evaluar la salud y el progreso de nuestras sociedades.

Sin embargo, nada de todo esto ocurrirá si no se ejerce sobre los políticos
una enorme presión pública en este período clave. Y nada de presiones amables, sino un regreso a las calles y a la clase de acción directa que condujo al New Deal en la década de 1930. Sin eso, habrá tan sólo cambios superficiales y un regreso, tan rápido como sea posible, a los negocios de siempre.

abril 14, 2008

EEUU: Lobbys reparten dinero a manos llenas



Por Abid Aslam

WASHINGTON, 10 abr (IPS) - El viejo chiste según el cual Estados Unidos tiene la mejor democracia que el dinero puede comprar se confirmó dramáticamente este jueves, cuando una organización no gubernamental informó sobre la influencia del poder económico en la política de este país.

Por cada día que el Congreso legislativo estuvo en sesión el año pasado, los cabilderos gastaron, en promedio, 17 millones de dólares para ganar el favor de legisladores y otros funcionarios, sostuvo el Centro para una Política Sensible (Center for Responsive Politics, CRP).

Empresas, sindicatos, gobiernos extranjeros y otros grupos de presión ("lobbies", en inglés) invirtieron el año pasado la suma sin precedentes de 2.790 millones de dólares --7,7 por ciento más que en 2006-- para influir sobre las decisiones políticas.

"Cuando nuestra economía está al borde de la recesión, la industria del 'lobby' se encuentra en expansión", dijo la directora ejecutiva del CRP, Sheila Krumholz.

"Los grupos de presión son resistentes a la recesión. En algunos aspectos, incluso, buscan más (favores) del gobierno cuando la economía se desacelera", agregó.

Pero es difícil "cuantificar cuánto obtienen los cabilderos como retorno de sus inversiones. Generalmente, el dinero gastado es relativamente poco comparado con las ganancias que sus clientes obtienen", señaló el portavoz del CRP, Massie Ritsch.

En el caso de los contratos gubernamentales, "los retornos son astronómicos. Se ganan licitaciones por valores multimillonarios a cambio de unos 100.000 dólares invertidos en el 'lobby'", agregó.

El sector de la salud fue el que más dinero dedicó en 2007: 444,7 millones de dólares, señaló el CRP.

Las instituciones financieras, de seguros e inmobiliarias se ubicaron en segundo lugar, con un desembolso de 418,7 millones de dólares, mientras que los laboratorios medicinales pagaron a los cabilderos 227 millones de dólares.

El CRP destacó que la industria farmacéutica invirtió en este concepto 1.300 millones de dólares en la última década, lo cual la coloca al tope de la estadística.

Las empresas de seguros, en 2007, gastaron 138 millones de dólares, seguidas por las compañías de electricidad (112,7 millones) y las de computación e Internet (110,6 millones). El sector bursátil y la banca de inversión repartieron 87,3 millones, 40 por ciento más que en 2006.

Entre las empresas u organizaciones individuales, la Cámara de Comercio de Estados Unidos figura al tope de la lista. Aunque la suma de dinero dedicado al cabildeo cayó 27 por ciento en 2007, tras alcanzar un récord en 2006, la organización y sus entidades miembro gastaron 52,8 millones de dólares, según el estudio.

Entre las 20 empresas más generosas figuran General Electric (23,6 millones de dólares), General Motors, el gigante petrolero Exxon Mobil, AT&T y las fabricantes de armas Northrop Grumman y Lockheed Martin.

El estudio del CRP señaló que el aumento del gasto en cabildeo durante 2007 está en línea con el incremento que ha venido registrando desde fines de los años 90, en torno a ocho por ciento anual.

Entre las organizaciones que se dedican al cabildeo, Patton Boggs fue la que obtuvo mayores ganancias por quinto año consecutivo: 41,9 millones de dólares, 20 por ciento más que en 2006.

Entre sus clientes más redituables figuran corredores de bolsa, productores de alimentos para mascotas y laboratorios como Bristol-Myers Squibb y Roche. (FIN/2008)


octubre 15, 2007

ANTE EL PORTAL DE ORIÓN


Queridos amigos:

Otra vez a vueltas con las fechas que insistentemente se cuelan por alguna imprevista rendija de nuestra percepción para abrirnos cada vez más los ojos de la conciencia al hecho de que el pasado, el futuro y el presente son la misma cosa, y a que pocas cosas son tan precisas como la matemática sincrónica de las energías.

Ayer 13 de Octubre, soleado y festivo sábado de principios de otoño, un grupo de amigos de 6 personas salimos al campo a pasar un día relajado en contacto con la Naturaleza. Nos dirigimos a una zona despoblada del Sur de la provincia de Toledo, una zona boscosa, y agreste en las estribaciones de los montes de Toledo, en el término de San Martín de Montalbán, a visitar el ruinoso castillo árabe de Montalbán (Monte Blanco) con claras resonancias con Monte Albán, el más importante sitio arqueológico del lejano estado de Oaxaca y la capital del reino zapoteca, allá la remota y querida república de Méjico.

Antes de salir de casa, Esther, mi esposa, empezó a sentir que era un día muy importante, tenía la seguridad de que iban a pasar cosas, de que iban a suceder cambios energéticos, de que era un día especial. Insistió tanto durante el viaje que repasé la fecha en mi memoria histórica. El 13 de Octubre siempre viene lastrado por su cercanía al 12 de Octubre, la fecha del Encuentro castellano con las tierras de Amerrikua y que en España es el día nacional por excelencia y día de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, fue en realidad el 13 de Octubre el día en que Colón inicia su informe reportando oficialmente la toma de las tierras descubiertas en el nombre de la Corona de Castilla (España aún no existía como tal nación), fue el día en que oficialmente occidente pisó tierras de la Isla de la Española. Pero no venían los tiros por temas aledaños al Descubrimiento. Se estaba moviendo otra historia.

El Castillo de Montalbán se encuentra dentro de una finca privada dedicada a la caza, un inmenso latifundio de bosques de encinas y campos de trigo abandonados, propiedad de los Duques de Osuna. Para acceder al Castillo hay que andar 20 minutos por una pista forestal cerrada al tráfico y que solo abre los sábados para las visitas de turistas. Durante ese camino y ya la vista de la impresionante y ruinosa mole del Castillo empezamos a sentir fuerte energía de templarios, de presencia etérica templaria. Uno de los acompañantes informó que aunque la base del castillo era muy antigua, quizá árabe, algunas informaciones de Internet hacían referencia a posesión templaria del Castillo. También sentimos una insistente presencia o energía judía que se nos había incorporado previamente ante la vista de la judería de la ciudad de Toledo al atravesar la ciudad durante el viaje.

Al intentar atravesar el arco de la puerta que da acceso al interior del castillo, quedamos todos bloqueados, sin poder atravesar el arco, retenidos bajo sus piedras doveladas. Entonces, un cónclave de energías se dieron cita a través de los presentes para entregarnos piezas sueltas de información que fuimos relacionando, casando e integrando, puesto todas estaban relacionadas, hasta llegar a la comprensión del significado del día 13 de Octubre, y porque ese día era tan importante.

Para empezar, llegó un mensaje a través de alguien (no menciono nombres porque no es relevante) que indicaba con insistencia, de forma abreviada “Las claves de futuro están en el pasado, en lo antiguo está lo moderno, en lo viejo está lo nuevo, porque en un mundo sin tiempo todo sucede simultáneamente”. A partir de ahí, y resumo, llegaron resonancias de Jerusalén, de la Mesa de Salomón, donde se depositaba el Arca de la Alianza en el Tabernáculo del Templo, y que los visigodos llevaron a Toledo después del saqueo de Roma, de Moisés, de las esmeraldas de dicha mesa, que eran muchas, de las Tablas Esmeralda, de Toth-Hermes, de los templarios, de las conexiones atlantes que tanto hemos trabajado a través de estas energías, y al final, en ese entorno de informaciones energéticas del pasado, llegamos a formular la pregunta correcta que nos permitiría franquear la puerta: “A quién sirve el Grial”, la pregunta que Parsifal no llego a hacer al Rey Pescador cuando se le hizo visible y que aplazó hasta el día siguiente, sin saber que el Rey Pescador solo se hacía visible una vez cada 200 años, y que por tanto se quedó sin formular, según reza el texto medieval más importante de la literatura griálica “Parsifal” de Wolfram Von Essembach.

La respuesta llegó desde los cielos de inmediato a través de Esther (esto es importante) en forma de dos frases: “A la Rosa de Francia, a la Esmeralda”. Y entonces desapareció la energía de freno que impedía la entrada al Castillo y pudimos franquear la puerta sin obstáculos.

La Rosa de Francia es un nombre codificado, a la vez que amoroso, con que se nombra a María Magdalena en Francia, la Santa María que promovían, veneraban, servían, protegían y defendían los Pobres Caballeros de la Orden del Templo de Jerusalén, cuál era su nombre completo; la Santa María de la mayoría de las catedrales góticas y de los Santuarios Marianos más venerados, cuyo ejemplo actual más representativo es la Virgen del Rocío, la Blanca Paloma, y su imagen aureolada de 15 rosas de color rosa; la energía del sagrado femenino, que permanece codificada en la mayoría de las iglesias católicas con el símbolo AM (ver foto adjunta) que en el lenguaje católico ortodoxo son la inicial de Ave María pero que en lenguaje simbólico galáctico codifica el mantran sónico de generación de la Madre Galáctica, el sagrado femenino de nuestra galaxia que es AM.

Aquí es donde el pasado nos empieza a iniciar en las claves del futuro, porque retrocediendo en la energía de María Magdalena encontramos la energía del Ser Galáctico que representa, preserva e impulsa la energía dual femenina, tan urgente y necesaria de ser rehabilitada, restaurada y potenciada en este planeta y en este momento evolutivo de la Humanidad.

Pero la cosa no queda aquí, en el momento de intercambiar toda esta información entre el grupo y de asombrarnos de las vívidas energías que acompañaban a esa información, llegan desde los arcanos de nuestra memoria dos informaciones sueltas colectadas en libros y en vivencias de nuestros viajes que dan el sentido final a toda esta aventura: El Día 13 de Octubre, viernes, de 1307, es decir hace ayer exactamente 700 años, el Rey Felipe IV de Francia, en coalición con el Papa Clemente V, detienen al Gran Maestre de la Orden Jacques de Molay y la alta dirección del Temple en su Casa de París. A la misma vez en toda Francia los Caballeros Templarios son detenidos y encarcelados (días después lo sería en el resto de Europa), sus casas son intervenidas, su actividad cesada y sus riquezas confiscadas. Es el día del final de la Orden de Temple, hace exactamente ayer 700 años, 700 años de la extinción la Orden que preservo e impulsó la energía de María Magdalena en los oscuros tiempos medievales de la Inquisición, que protegió y defendió el legado crístico.

Esta información/recuerdo nos dejó boquiabiertos por la sincronía de que justo ese día nos hallábamos en un enclave templario. Magia sincrónica por doquier. Pero el número 700 del aniversario seguía inyectando una resonancia aún no resuelta que abrió definitivamente el recuerdo de la conocida “Profecía del Laurel”, la profecía que lanzó el último cátaro, Gilhem de Belibaste antes de ser ajusticiado en la hoguera por la Inquisición de Carcassonne en 1321, 77 años después de la matanza cátara de Montsegur, y que dice “dentro de 700 años el laurel reverdecerá”, en clara alusión a esta energía que también los cátaros veneraban y protegían.

Conclusión, tal y como yo la recibo, siento y resumo: Ayer 13 de Octubre, Caminante del Cielo Eléctrico Rojo, tuvo lugar la apertura de una importante Puerta Galáctica de entrada de Energía Femenina al planeta Tierra desde AM el corazón madre de esta Galaxia y desde la constelación de Orión, donde reside la Confederación Galáctica. A partir de ayer, el laurel de María Magdalena reverdecerá sobre las cenizas de Jacques de Molay y sus colaboradores y el sacrificio templario del pasado. Esta apertura forma parte del proceso de apertura de la Octava Puerta, la Puerta de Orión, prevista para 2008 y que dará paso físico-energético a la Confederación Galáctica a este planeta. “Quien tenga oídos para oír que oiga”.

“En el pasado está el futuro, en lo antiguo está lo moderno, en lo viejo está lo nuevo”.

Otro días hablaremos de La Esmeralda.

Que Dios os bendiga a todos.

Domingo Díaz.

La Comunidad de Numú.

junio 17, 2007

LA LUZ INTERIOR / GEORGE HARRISON


LA LUZ INTERIOR

Sin atravesar mi puerta
Puedo conocer todas las cosas de la tierra
Sin mirar por la ventana
Puedo conocer los senderos del cielo
Cuanto más lejos viaja
Menos uno sabe
Menos sabe realmente

Sin atravesar tu puerta
Puedes conocer todas las cosas de la tierra
Sin mirar por la ventana
Puedes conocer los senderos del cielo
Cuanto más lejos viaja
Menos uno sabe
Menos sabe realmente

Llega sin viajar
Ve todo sin mirar
Ve todo sin hacer



THE INNER LIGHT

Without going out of my door
I can know all things of earth
With out looking out of my window
I could know the ways of heaven
The farther one travels
The less one knows
The less one really knows

Without going out of your door
You can know all things of earth
Without looking out of your window
You could know the ways of heaven
The farther one travels
The less one knows
The less one really knows

Arrive without travelling
See all without looking
See all without doing

mayo 16, 2007

Brian Swimme: el Universo hace explícita la divinidad


Un cosmólogo esclarecido explica la vigencia del pensamiento de Pierre Teilhard de Chardin

Para el matemático y cosmólogo Brian Swimme, el universo es una revelación continua y radiante. Contemplarlo es un suceso místico y estático. Especialista de las dinámicas evolutivas del universo, Swimme revela en esta entrevista la enorme influencia que Pierre Teilhard de Chardin ha tenido en su propio pensamiento. Swimme analiza quién fue el personaje histórico de Teilhard, sus aportaciones más relevantes, y el significado de sus propuestas en un momento de crisis global. La síntesis de lo divino y lo material se refleja en la evolución, un proceso continuo de la materia hacia la máxima complejidad-conciencia o Punto Omega. Pero este estado no se halla sólo en el futuro, sino que influiría en nuestro presente, forzando continuamente a la materia a ser cada vez más compleja y consciente. Por Susan Bridle.

Pierre Teilhard de Chardin fue un gran pensador que influyó profundamente en su pensamiento. ¿Podría hablarnos un poco de él –quién fue, y cuáles, según usted, fueron sus contribuciones más significativas?

Chardin fue un jesuita francés, paleontólogo, que vivió entre 1881 y 1955. Su hazaña más relevante fue articular el significado de un nuevo relato de la evolución. Fue asimismo el primer gran pensador occidental que integró completamente la evolución y su relación con lo sagrado. Teilhard de Chardin en occidente y Sri Aurobindo en la India llegaron a una misma visión básica: la evolución del universo es una evolución física y también espiritual. Creo que esa es su principal contribución. Teilhard intentó ir más allá del dualismo fundamental de lo subjetivo / objetivo, tan presente en Occidente. Comenzó a ver el universo como un acontecimiento de energía única que era tanto físico como espiritual. Veía el universo de una forma integral, no sólo como una materia objetiva sino como una materia extendida merced a una energía psíquica o espiritual.

Asimismo, a mi modo de ver, es esencial la idea central de Teilhard y su ley de “complejidad-conciencia”. Él identificó esta idea como una ley fundamental de la evolución. Veía que el proceso completo es una profundización y un aumento de la complejidad de la inteligencia o la subjetividad. Todo el movimiento del universo en su incremento de la complejidad es además y simultáneamente un movimiento que acaece en las profundidades de la conciencia o interioridad. Entendió todas las cosas como un proceso físico-biológico-espiritual. Dios está presente desde el principio, pero de una forma implícita, y el universo está cumpliendo la gran obra de hacer explícita la divinidad.

¿Cuál fue la visión de Teilhard de la naturaleza y del papel del ser humano en la evolución?

Consideraba que el nacimiento de una conciencia auto-reflexiva en el ser humano era un momento crucial del proceso terrestre. Y afirmaba que el descubrimiento de la evolución por parte de los humanos representa el cambio más dramático de nuestra mentalidad en los últimos dos millones de años. También exploró la idea de la Tierra como una serie de capas. En primer lugar, está la litosfera, o la capa superficial de roca, y entonces se desarrolla la atmósfera, luego la hidrosfera y la biosfera. Pero, para su entendimiento, en nuestro tiempo se está añadiendo una capa más, la Noosfera – una capa generada por el pensamiento humano-. No es posible comprender la Tierra a menos que se tengan en cuenta estas capas. La forma en que esto ha captado la imaginación contemporánea es el desarrollo de Internet- que es casi como los recursos de la Noosfera.

La revista Wired elaboró un artículo sobre Teilhard hace un tiempo que trataba este tema. Parecieron igualar el concepto de Noosfera con Internet, sugiriendo que la visión de Teilhard fue simplemente una precognición de la Red de redes.

Sí. Supongo que hay diversas maneras de reducir su pensamiento y perder partes de él, y que cualquiera podría decir que la noosfera es Internet. Pero, por supuesto, Teilhard diría que, como cualquier otra cosa en el universo, la noosfera tiene una dimensión física y otra espiritual.

¿Cuál es el significado de la toma de conciencia por parte del ser humano del proceso de la evolución?

Teilhard hizo una gran analogía. Nuestro momento de despertar como especie se parece mucho a lo que le sucede a un niño a la edad de dos años aproximadamente. Llega un punto en que éste comienza a tener una percepción más profunda. Teilhard afirmaba que la especie está empezando a descubrir una profundidad en el tiempo, que el universo se abre como un todo en las profundidades del tiempo.

También habló de la hominización, la forma en que el pensamiento humano transforma las funciones y acciones de la Tierra. La Tierra toma continuas decisiones y elige continuamente, es decir, existe la llamada selección natural. Pero el ser humano ha “hominizado” este proceso de selección natural, para bien y para mal. Por último, hemos hominizado el amor. Él veía la fuerza de la gravedad o la forma que los animales se cuidan unos a otros como formas del amor, y pensaba que la hominización del amor podía enfocar esa fuerza amplificándola hacia un poder descomunal en el futuro de la evolución terrestre.

¿Cómo ha ayudado nuestra comprensión de la escala evolutiva del tiempo al “desarrollo del universo hacia Dios” o a la invocación de Dios a través de la conciencia humana?

Teilhard pensaba que podía ocurrir un cambio profundo en el ser que aprende a ver el universo como una acción divina. La práctica espiritual, el “ver”, es necesaria para alcanzar realmente ese cambio, para conocer lo que somos. Sólo así, podremos resonar con el universo como un todo, como la forma exterior de nuestro propio espíritu interno. También estaba interesado en las tradiciones espirituales. Decía que la idea del despertar a la eternidad fue muy significativa para la historia humana, pero no tan difícil como la toma de conciencia de la naturaleza evolutiva del universo.

Teilhard reúne el absoluto y lo manifiesto en una visión no dualista que parece única...

Exacto. Él dice que aún tenemos la dificultad de nuestra tendencia a vernos dentro de las tradiciones espirituales tradicionales. Pero, ahora, el universo es nuestro hogar, el universo ha de verse como un todo.

Teilhard es probablemente más conocido por su idea del “Punto Omega”. El término llegó a hacerse muy popular, pero parece que poca gente lo entiende realmente, ¿podría explicar el concepto?

Por “Punto Omega” Teilhard entendía un universo que se había convertido en Dios. El Punto Omega es por un lado un momento del futuro hacia el que avanza el universo pero también es una fuerza que actúa en el presente. No es el final de una línea, sino que es un impulso que influye en el presente, atrayéndolo hacia él. Esta atracción era para el pensador amor.

Por tanto, ¿que Dios se encuentre cada vez más explícito o encarnado en las formas del universo sería un proceso?

Sí, exactamente. Para Teilhard, la esencia de la evolución radicaría en la capacidad de los elementos que componen la materia de dar lugar a formas concretas, un misterioso proceso originado por el Punto Omega, y que se repetiría en todos los niveles de la materia. Todos los miembros del universo evocan en su proceso lo divino, y van dando lugar a una personalidad cada vez más espiritual.

¿Cuál es la importancia de la visión de Teilhard sobre la evolución y su papel en el ser humano para nuestra actual crisis planetaria?

En primer lugar, el pensamiento de Teilhard sobre la evaluación nos permite comenzar a apreciar el verdadero significado de nuestro momento. Nos resulta extremadamente difícil comprender qué significa tomar decisiones que tendrán un impacto en los próximos diez millones de años. Incluso si se entiende la idea, es una comprensión sólo a nivel mental. Por eso, el estudio del pensamiento de Teilhard y su obra puede considerarse como una práctica espiritual necesaria para comenzar a pensar al nivel que requiere la humanidad hoy, en términos de diez millones de años, por ejemplo.

En segundo lugar, diría que una de las grandes contribuciones de Teilhard es que nos permite comenzar a imaginar que esta transición actual tiene al menos la posibilidad de convertirse en un glorioso modo de vida en el futuro, y que nos proporciona la energía necesaria para superar nuestras dificultades. Nos ayuda a activar ese tan profundo entusiasmo por la vida y la existencia que creo que se necesita para desenvolvernos en nuestro tiempo.

Esta entrevista es un resumen de la publicada originalmente en la revista What Is Enlightment? y se reproduce con autorización. La entrevista original consta de dos partes. Una primera titulada Comprehensive Compassion y una segunda parte titulada The Divinization of the Cosmos, de la que hemos extraido el resumen. Traducción del inglés: Yaiza Martínez.

"Dios se ha caído del cielo, pero empieza a despertarse dentro de cada persona"



Andrew Cohen: El sentido de la experiencia humana es crear el universo

El sentido de la experiencia humana es crear el universo, explica en la siguiente entrevista el filósofo estadounidense Andrew Cohen, fundador de la emblemática revista "What is enlightenment", hoy punto de encuentro de pensadores, científicos y místicos interesados en la experiencia humana y en la conciencia. Cohen, cuya pensamiento recoge elementos de la tradición religiosa cristiana en general, así como del budismo o del new age, añade que después de la ruptura con las tradiciones que se produjo en los años 60, se ha desarrollado una espiritualidad demasiado personal y que lo que tenemos que hacer ahora es crear un contexto más amplio para abrazar el futuro. Considera asimismo que el Dios mítico se ha caído del cielo, pero que está empezando a despertarse a sí mismo dentro de cada persona. El próximo salto en la evolución de la conciencia, señala Cohen, es un salto más allá de la individualidad. Por Angela Boto.

¿Hay cabida para la iluminación en el nuevo siglo? ¿Sigue siendo válido el concepto tradicional de espiritualidad? El papel del ser humano en el universo y su responsabilidad en la creación del futuro… Lo que para algunos son cuestiones que surgen en momentos de reflexión profunda, constituyen el centro de la vida para Andrew Cohen.

Durante las últimas tres décadas este filósofo, o maestro espiritual, estadounidense, se ha dedicado a explorar en los entresijos de la esencia humana buscando respuestas. Después de adentrarse en la mística oriental regresó a occidente para crear su propia vía de conocimiento, un camino adaptado a las exigencias de un mundo en desarrollo acelerado, de una cultura en la que hace mucho que el Dios paternal ha desaparecido.

De ahí su nombre: “espiritualidad o iluminación evolutiva”. La revista que ha fundado, What is enlightenment (Qué es la iluminación), es un auténtico punto de encuentro de pensadores, científicos y místicos interesados en la experiencia humana y en la conciencia. Cohen ya ha organizado dos retiros en Barcelona en los dos últimos años.

¿Cómo definiría la espiritualidad evolutiva?

Hay que entenderlo en el contexto de la evolución del universo desde que surgió hace alrededor de 14.000 millones de años. Según hemos ido aumentando el nivel de conciencia, nuestra comprensión sobre quiénes somos y el significado de estar vivo también ha evolucionando. Recientemente, el ser humano se ha dado cuenta de que el proceso de evolución depende del despertar de cada individuo. Al nivel más profundo, el sentido de la experiencia humana es crear el universo.

Asegura que hace falta un nuevo contexto moral, ¿a qué se refiere?

Nunca ha habido tanta gente con un nivel de educación, de bienestar y de libertad tan alto, pero la mayoría experimenta una alienación, es decir una separación de sí mismo. Tenemos que sentir que es nuestra responsabilidad llevar a la humanidad hacia el futuro. Tenemos que experimentar una conexión emocional con el hecho de que somos parte de un proceso más grande y que nuestra obligación es primero el proceso y después nosotros mismos. A menos que una gran minoría se despierte en este sentido no creo que nada cambie. Después de la ruptura con las tradiciones que se produjo en los años 60, se ha desarrollado una espiritualidad demasiado personal. Por ejemplo, el movimiento New Age tiene una comprensión sofisticada del ser, pero su espiritualidad es muy sentimental y narcisista. Lo que tenemos que hacer ahora es crear un contexto más amplio para abrazar el futuro.

Usted conoce profundamente la filosofía y la mística orientales, pero en cierto modo se ha separado de ellas, ¿por qué?

Las tradiciones orientales no nos enseñan cómo vivir en el mundo y tampoco tienen conocimientos sobre la evolución. Su saber radica en el desarrollo de la conciencia individual, pero no entienden que el universo es parte de un proceso profundo de evolución temporal. Conciben el tiempo como ciclos recurrentes, dando vueltas infinitamente. Y cuando alguien ve eso quiere se libre, salir de la rueda y es entonces cuando la gente entra en ese estado interno de alejamiento de las experiencias de la vida y de la encarnación.

¿Qué ofrece en sus cursos en este sentido?

Ofrezco un futuro. Quiero dar una visión grande de lo que es nuestra experiencia. Llevo a la gente a antes del comienzo, hace 14.000 millones de años. Para hacerlo hay que ir más allá del pensamiento y lo que se experimenta es el cero, la nada. Este es un estado meditativo. Mucha gente practica la meditación, pero ni siquiera entiende lo que está haciendo. Cuando vuelven a cero todo desaparece, pero la esencia fundamental de sí todavía está ahí. De modo que antes del comienzo ya estábamos. Esta comprensión es la iluminación tradicional de Oriente. Después, lo que ocurre es que la mayoría de la gente va de ahí al ego, es decir al Yo cuya experiencia se ha separado de la vida, al Yo alienado. Esto es más o menos lo que viven muchas personas que siguen una espiritualidad influida por Oriente.

¿Y después?

Ayudo a la gente a entender que el tiempo no se da en ciclos. Hace 14.000 millones de años comenzó el proceso y pasó de la energía a la luz, a la materia y a la vida. Lo más importante de la vida es la conciencia y conciencia es conocimiento, interioridad, subjetividad. El ser humano tiene la capacidad de saber que sabe. Otras formas de vida son conscientes, pero no saben que lo son. El universo nos ha parido hace 100.000 años para tener un modo de conocerse a sí mismo. El Dios mítico se ha caído del cielo al mismo tiempo que la humanidad comienza a darse cuenta de que es los ojos y el corazón del principio que ha creado el universo. Dios es la energía y la inteligencia que ha iniciado el proceso creador y que lo está dirigiendo en este instante. En el ámbito de lo físico, el impulso creador o evolutivo es energía sexual, la misma energía que ha creado el universo. Subiendo de nivel es la compulsión creativa y más alto aún está el impulso espiritual, evolutivo. Dios desapareció y ahora está empezando a despertarse a sí mismo dentro del individuo.

¿Cómo se vive pues la iluminación en nuestro mundo?

En el sentido oriental, iluminación significa el descubrimiento del cero. El punto cero no es suficiente porque no tiene ninguna conexión con el mundo, con la vida, con los otros. La iluminación evolutiva es el descubrimiento del Yo auténtico que es la mejor parte de nosotros. Es pura pasión energética por el futuro y es intrínsecamente libre, no le duele el pasado ni la historia personal. El Yo auténtico es el big bang, el impulso que crea el universo haciéndose consciente de sí mismo. Es la razón por la que nos interesa la evolución de la conciencia. En el Yo auténtico no hay ego.

Ha hablado del individuo, pero ¿cómo perfila el futuro colectivo?

Creo que el próximo salto en la evolución de la conciencia de nuestra especie es un salto más allá de la individualidad. Ahora tenemos un ego muy desarrollado en el sentido negativo. Lo positivo es que existe una gran capacidad para la individuación. Necesitamos que individuos muy desarrollados empiecen a experimentar la unidad o la no diferenciación entre los Yo. A esto lo llamo una experiencia de autonomía y de comunión. En la primera, el poder creativo del individuo se libera. La comunión es cuando dos se unen como uno. Normalmente, autonomía y comunión no se pueden dar al mismo tiempo, pero en el estado del que hablo dos o más se funden en uno y al mismo tiempo, en el mismo espacio, experimentan autonomía. Experimentan que son una conciencia y simultaneamente cada uno vive su autonomía. Esto es lo que creo que es el próximo nivel y lo llamo la nueva iluminación, la iluminación evolutiva.



La autora de la entrevista, Angela Boto, es licenciada en CC Químicas. Ha sido responsable del portal de salud del diario español El Mundo y en la actualidad colabora con el diario El País. Ha trabajado también para publicaciones como Integral, Mente Sana y recientemente para Psychologies. También ha colaborado con la revista “What is Enlightenement” fundada por Andrew Cohen.

DESARROLLO ESPIRITUAL, por Ken Wilber


Existen cuatro estadios o fases del desarrollo espiritual, la creencia, la fe, la experiencia directa y la adaptación permanente; dicho de otro modo; uno puede creer en el Espíritu, uno puede tener fe en el Espíritu, uno puede experimentar directamente el Espíritu y uno puede devenir Espíritu.

1.La creencia es el primer (y, por consiguiente, el más común) de los estadios del desarrollo espiritual. La creencia requiere imágenes, símbolos y conceptos y, en consecuencia, suele originarse en el nivel mental. Pero el desarrollo de la mente atraviesa distintas fases -mágica, mítica, racional y visión-lógica-, cada una de las cuales sirve de fundamento a un tipo (y a un estadio) de creencia religiosa o espiritual.

El estadio de las creencias mágicas (ejemplificado por el vudú y los conjuros mágicos) es egocéntrico y se da tal fusión entre el sujeto y el objeto que aquél cree que la fuerza de su deseo puede llegar a operar sobre el mundo físico y sobre los demás. La creencia mítica, por su parte, suele ser sociocéntrica y etnocéntrica, lo cual significa que diferentes grupos sostienen mitos diferentes habitualmente exclusivos (es decir, si uno cree, por ejemplo, que Jesús es el salvador de la humanidad, no queda lugar alguno para Krishna), y proyecta sus intuiciones espirituales sobre uno o más dioses o diosas físicamente desencarnados que tienen el poder de influir sobre las acciones humanas. La creencia racional, que constituye una decisión racional, no representa a Dios o la Diosa de un modo antropomórfico, sino en tanto que el Fundamento Ultimo del Ser y, en ese sentido, desmitologiza la religión. Se trata de una modalidad que alcanza su cúspide en la creencia visión-lógica y que explica el Fundamento del Ser en tanto que Gran Sistema Holístico, Gaia, la Divinidad, una especie de Eco-Espíritu, la «red-de-la vida», etcétera, recurriendo a ciencias como la teoría sistémica.

Todas estas creencias mentales suelen ir acompañadas de sentimientos o sensaciones emocionales muy intensas que no necesariamente son experiencias directas de las realidades espirituales supramentales. En ese sentido, se trata de diferentes modalidades de traslación que pueden ser abrazadas sin transformar en lo más mínimo el propio nivel de conciencia. Pero, cuando la traslación comienza a madurar y la emergencia directa de los dominios superiores comienza a presionar al yo, la creencia acaba desembocando en la fe.

2. La fe comienza allí donde la creencia pierde su poder. Porque el hecho es que llega un momento en que todas las creencias mentales -precisamente por el hecho de ser mentales y no supramentales o espirituales- pierden su fuerza, pierden su poder sobre la conciencia y comienzan a palidecer porque, a fin de cuentas (por más que uno crea en el Espíritu como «red-de-la-vida», por ejemplo), uno no deja de sentirse como un ego separado, aislado y lleno de miedos. De poco servirá, en tal caso, esforzarse en seguir creyendo, porque la creencia habrá dejado ya de funcionar. Es entonces cuando va tornándose dolorosamente evidente que, si bien la mera creencia puede proporcionar algún sentido traslativo, no comporta, no obstante, la menor transformación verdadera. (Y las cosas pueden ser todavía peores en el caso de que uno sustente creencias mágicas o míticas, puesto que tales creencias no sólo no son transformadoras, sino que operan como una fuerza regresiva que aleja a la conciencia de los dominios transracionales.)

Pero también hay que decir que, detrás de la creencia mental en Gaia o en la «red-de-la-vida», suele ocultarse una auténtica intuición de los dominios espirituales y transmentales, es decir, una intuición de la Unidad de la Vida. Pero esa intuición no podría ser plenamente comprendida mientras nuestra conciencia permanezca atrapada en la creencia porque, en última instancia, todas las creencias, tanto las analíticas como las holísticas, son dualistas y sólo cobran sentido en presencia de sus opuestos. De lo que se trata no es tanto de pensar en la Totalidad como de devenir la Totalidad, algo que sólo podrá ocurrir cuando uno deje de aferrarse a creencias sobre la Totalidad. Las creencias no son más que un sustituto del alimento para el alma, calorías espiritualmente vacías que más pronto o más tarde dejarán de fascinarnos y develarán su verdadero rostro.

La fe suele ser el paso intermedio que nos permite dar el salto que conduce desde la pérdida de la creencia hasta la experiencia directa. Quizás, por ejemplo, la creencia en la Unidad ya no ofrezca un gran consuelo, pero la persona todavía tiene fe en ella. Cuando las creencias se tornan insostenibles aparece la fe, la llamada débil pero clara de una realidad superior -el Espíritu, Dios, la Diosa, la Unidad, etcétera- que trasciende la creencia y se encuentra más allá de la mente. La fe constituye la puerta de acceso a la experiencia inmediata de lo supramental y de lo transracional. En ausencia de creencias dogmáticas desaparece la convicción, y a falta todavía de experiencia directa, uno carece de toda certidumbre. La fe es, pues, una tierra de nadie -atestada de preguntas y de ninguna respuesta- que se caracteriza por la determinación (estimulada por una intuición oculta) a encontrar nuestra auténtica morada espiritual en la experiencia directa.

3. La experiencia directa responde a todas las dudas inherentes a la fe. Se trata de un estadio caracterizado par la presencia de dos fases diferentes: Las «experiencias cumbre» y las «experiencias meseta».

Las experiencias cumbre suelen ser intensas, breves, espontáneas y su?mamente transformadoras. Las verdaderas «experiencias cumbre» nos permiten vislumbrar nuestros potenciales transpersonales y supramentales más elevados. Existen varios tipos de «experiencias cumbre», entre las cuales cabe destacar las «experiencias cumbre» del nivel psíquico, propias del misticismo natural (el tipo de unidad característico del nivel ordinario), las «experiencias cumbre» del nivel sutil, propias del misticismo teísta (el tipo de unidad característico del nivel sutil), las «experiencias cumbre» del nivel causal, que nos permiten atisbar la Vacuidad (la unidad propia del nivel causal) y las «experiencias cumbre» no duales, que nos abren las puertas a Un Solo Sabor. Resulta evidente, como Roger Walsh ha señalado, que cuanto más elevado es el nivel de la experiencia, más infrecuente es. (Éste es el motivo por el cual la mayor parte de experiencias de 'consciencia cósmica' son las propias del misticismo natural (o unidad del nivel ordinario), el más bajo de los dominios místicos. Desafortunadamente, sin embargo, son muchas las personas que consideran equivocadamente que este nivel es Un Solo Sabor, una confusión que adquiere visos de epidemia entre los teóricos eco).

La mayor parte de las personas se hallan, comprensiblemente, en el estadio de la creencia o de la fe (y, ocasionalmente en el de la magia o del mito). De tanto en tanto, sin embargo, algunos individuos pueden tener una «experiencia cumbre» de un dominio realmente transpersonal que les sacuda muy profundamente (a menudo para mejor, aunque también hay decir que, en ocasiones, para peor). En cualquiera de los casos, sin embargo, ya no se trata de creencias que hayan leído en un libro o de meras habladurías traslativas, sino de una experiencia real de un dominio superior después de la cual el individuo ya no vuelve nunca a ser el mismo.

(Digamos, a modo de corta disgresión, que las consecuencias de este tipo de experiencia no siempre son positivas. Porque puede darse perfectamente el caso de que una persona que se halle en el nivel mítico literal-concreto, por ejemplo, tenga una 'experiencia cumbre' del nivel sutil que reactive sus mitos concretos y provoque la aparición de un fundamentalismo según el cual su dios mítico particular es el único que puede salvar al mundo, no dudando entonces en sacrificar los cuerpos de quienes se le opongan en aras de la supuesta salvación de su alma. También puede ocurrir, por ejemplo, que alguien que se halle en el nivel visión-lógico, tenga una experiencia cumbre» del nivel psíquico, en cuyo caso su nuevo eco-paradigma» se convierte en el único que puede salvar al planeta y tampoco dudará en imponer una suerte de ecofascismo para salvarle. Este tipo de fanatismo religioso (que constituye una confusa mezcolanza de verdades superiores con ilusiones inferiores) resulta casi imposible de desarticular. Es cierto que las «experiencias cumbre» nos permiten acceder provisionalmente a verdades superiores, pero también lo es que esa brevedad puede ir seguida de un retroceso a un nivel inferior y acabar sirviendo de justificación para las más espantosas creencias)

Pero si bien las «experiencias cumbre» son de poca duración -desde unos pocos minutos hasta unas pocas horas-, las experiencias meseta, por su parte, son más estables y duraderas y tienden a la adaptación permanente. Las «experiencias cumbre» suelen presentarse de manera espontánea pero, para convertir una experiencia cumbre en una experiencia meseta -para transformar un breve estado alterado en un rasgo duradero-, se requiere una práctica prolongada. Casi todo el mundo, en algún momento de su vida, puede tener una breve experiencia cumbre y sé incluso de algunos casos en os que, sin necesidad de práctica sostenida, ha terminado convirtiéndose en una experiencia meseta. Así pues, la creencia y la fe constituyen las modalidades de orientación espiritual prevalente, mientras que las «experiencias cumbre», por su parte (raras pero auténticas experiencias espirituales), sólo suelen darse en quienes están comprometidos con una práctica espiritual sostenida, intensa, prolongada y profunda.

Al igual que decíamos con respecto a las «experiencias cumbre», las «experiencias meseta» pueden darse en los dominios psíquico, sutil , causal y no dual. Veamos un ejemplo, tomado del zen, que abarca estos cuatro dominios. Es frecuente que quienes emprendan la práctica de la meditación zen comiencen contando respiraciones, de uno a diez y vuelta a empezar. Cuando el sujeto puede hacer eso durante media hora sin perder la cuenta, suele recibir un koan como el de mu, por ejemplo (que, por cierto, fue mi primer koan). Así, en los próximos tres o cuatro años, el sujeto se enfrasca durante varias horas al día en esta práctica, concentrándose de continuo en el sonido mu, al tiempo que se pregunta: ¿cuál es el significado de mu? o ¿quién está concentrándose en mu?. Durante ese estadio, el sujeto suele asistir a sesshnis de siete días de práctica muy intensa, en donde practica durante el día y la noche.

La primera experiencia meseta importante tiene lugar cuando el sujeto puede mantenerse de manera literalmente ininterrumpida en mu durante la mayor parte de las horas de vigilia, en cuyo caso mu pasa a convertirse en parte de su conciencia, hasta el punto de que bien podría decirse que uno se torna en mu, o dicho en otras palabras, que el Testigo se mantiene de manera constante durante el estado de vigilia ordinaria. Entonces es cuando se le dice que, para penetrar realmente en mu, debe trabajar también en ese koan durante el estado de sueño.

(Cuando escuché esto por vez primera creí que se trataba de un chiste, de ese tipo de bromas tan característicos de los ritos cuarteleros de iniciación machista, del tipo: '¡quien quiera formar parte del primer batallón de infantería deberá comerse tres serpientes vivas!'. Yo creía que estaban tratando de asustarme, cuando lo cierto es que simplemente estaban tratando de ayudarme.) Tras otros dos o tres años más de práctica, el sujeto logra mantener una concentración sutil en mu durante el estado de sueño, de modo que la conciencia testigo permanece también de manera constante durante el estado del sueño sutil (1)

El estado de sueño es sólo uno de los muchos tipos de fenómenos propios del reino sutil; el típico estado sutil es el savilkalpa samadhi, 'la absorción no dual en la forma' que nos permite permanecer abiertos al dominio sutil mientras despertamos. Según se dice, el estado de sueño es una subclase del nivel sutil en el que no hay fenómenos materiales ordinarios (sólo imágenes y formas). Es por ello que el hecho de entrar conscientemente en el sueño se ha comparado siempre al savikalpa samadhi, ya que ambos evidencia la presencia simultánea de ondas alfa (despertar) y de ondas beta (sueño). Además, el efecto de la evolución de la conciencia es semejante en ambos casos ya que, en cierto modo, uno objetiva el nivel sutil (viéndolo conscientemente como un objeto mientras despierta) y luego pierde su poder, lo trasciende y comienza a adentrarse en el dominio causal. El nirvikalpa samadhi es el estado típico de la consciencia causal, la cesación pura, sin forma y sin manifestación (un tipo de vacuidad) que nos permite adentrarnos en el dominio causal mientras estamos despiertos (nirvikalpa madura en jnana samadhi, la ausencia de forma radicalmente pura y, en algunas tradiciones, en nirodh, la extinción de todo tipo de objetos). Del mismo modo que el savikalpa y sueño diáfano son análogos, el hecho de mantener la consciencia durante el estado de sueño profundo sin sueños y el nirvikalpa son también análogos, porque tanto en uno como en otro, alfa (vigilia) y delta (lo sin forma) se hallan simultáneamente presentes, de modo que uno puede llevar la conciencia hasta el reino de lo sin forma y abrirse a los no dual. De este modo se trasciende lo causal y el nirvikalpa/jnana (gnosis) da lugar al sahaja, la omnipresencia espontánea de Un Solo Sabor.

Pero este proceso no debe pasar necesariamente por el sueño diáfano ni por el sueño diáfano con sueños, ya que el savikalpa samadhi y el nirvikalpa samadhi pueden ser alcanzados durante el estado de vigilia. Cuando el practicante logra una cierta competencia en el savikalpa, suele presentarse el sueño diáfano, precisamente porque ambos son análogos. Del mismo modo, el dominio del nirvikalpa suele verse acompañado del sueño diáfano y lo mismo suele ocurrir en sentido contrario, es decir, que el hecho de seguir meditando durante el estado de sueño y de sueño profundo constituye una forma muy eficaz de entrar en savikalpa y en nirvikalpa y también favorece la apertura a sahaja. No olvidemos que siempre se ha dicho que el yoga del sueño es uno de los métodos más eficaces para alcanzar una experiencia meseta en los dominios sutil y causal que abre la puerta a la adaptación estable (y por tanto a la trascendencia) de esos dominios.

A estas alturas, y en la medida en que el discípulo se aproxima al dominio causal no manifiesto (el nivel de la absorción pura), va acercándose también a esa explosión conocida con el nombre de satori, el descubrimiento del hielo congelado de la absorción causal pura en la Gran Liberación de Un Solo Sabor, una experiencia que también comienza como una experiencia cumbre que, con la práctica, acaba convirtiéndose en una experiencia meseta y finalmente en una adaptación permanente.(2)

Los tres o cuatro estadios diferentes de adaptación que conducen desde el nivel causal/nirvikalpa/nirvana hasta Un Solo Sabor son conocidos con el nombre de estadios postnirvánicos. Existen muchas versiones de estos estadios, pero todas ellas giran en torno a la conciencia constante o el acceso ininterrumpido a la conciencia testigo en los tres estados (primero en forma de experiencia meseta y luego como adaptación estable) que culminan en la desaparición del testigo en Un Solo Sabor no dual (primero en forma de experiencia cumbre, después como experiencia meseta y finalmente como adaptación estable.)

Una vez que se ha consolidado de manera estable la adaptación a Un Solo Sabor, se despliegan los estadios postiluminados. Según se dice, estos estadios concluyen en bhava samadhi, la traslación corporal completa de lo humano a lo divino o, en otras palabras, 'la extinción completa de todas las cosas en el dharmadtu' o, dicho de otro modo, el logro de un cuerpo de luz permanente. (Ver El Ojo del Espíritu para una discusión más detallada sobre los estadios evolutivos postnirvánicos y postiluminados.) Los estadios postnirvánicos (la esencia del Mahayana y del Vajrayana, que no solo abrazan lo sin forma (el nirvana) sino que lo integran con el mundo de la forma (el samsara) siempre ha tenido mucho sentido para mí y, basándome en mi propia experiencia, puedo certificar la realidad de la experiencia ininterrumpida de la conciencia constante y de Un Solo Sabor durante veinticuatro o incluso treinta y seis horas (y hasta, en una sola ocasión, durante once días y once noches). En ninguno de estos casos se trató de una adaptación permanente, pero conozco a varios maestros que, en mi opinión, están ahí y la literatura al respecto está llena de ejemplos a este respecto. Y si digo que los estadios postnirvánicos tienen sentido para mi es porque son, después de todo, simples estadios de adaptación de la no dualidad (los estadios de integración entre el nirvana y el samsara, entre el Espíritu y sus manifestaciones, entre la Vacuidad y la Forma.) Además, los resultados de las investigaciones electroencefalográficas realizadas en este sentido por Alexander y otros parecen corroborar su existencia.

Pero no puedo decir lo mismo de los estados postiluminados, que ni tienen mucho sentido, ni tampoco he conocido a nadie que plausiblemente se hallara en ellos. Se trata de estadios cuya descripción suele evocar vestigios de la visión mágica del mundo, porque se refieren a cuestiones tales como la transformación del cuerpo en luz, la capacidad de realizar milagros, etc., ninguno de los cuales dispone de evidencia creíble y reproducible. La 'extinción de todas las cosas en dharmadatu', por su parte, me parece indistinguible de jnana o nirodh o, dicho de otro modo, una regresión de Un Solo Sabor, no un desarrollo hacia él. Y entiéndase que con ello no estoy afirmando su inexistencia, sino tan solo que, comparados con los estadios de los que habla tradición (hasta llegar a los postnirvánicos que anteriormente he bosquejado), existen muchos menos datos sobre los estadios postiluminados, quizás porque son muy raros o tal vez porque realmente no existan.

4. El término adaptación se refiere simplemente al acceso constante y permanente a un determinado nivel de conciencia. La mayor parte de nosotros ya nos hemos adaptado (o, dicho de otro modo, ya hemos evolucionado) a la materia, el cuerpo y la mente (y por ello podemos acceder a esos niveles siempre que queramos). También hay personas que han tenido «experiencias cumbre» de los niveles transpersonales (psíquico, sutil, causal y no dual). Pero la práctica puede permitirnos evolucionar hasta las «experiencias meseta» de esos reinos superiores que, con la práctica, acaban convirtiéndose en adaptaciones permanentes que nos permiten acceder de manera constante a los niveles psíquico (misticismo natural), sutil (misticismo teista), causal (misticismo sin forma) y no dual (misticismo integral) de un modo tan habitual como hoy en día lo es, para la mayor parte de nosotros, el acceso a la materia, el cuerpo y la mente. Y esto se manifiesta de un modo palpable en la presencia de una conciencia constante (sahaja) que perdura a través de los tres estados de vigilia, sueño (savikalpa samadhi) y sueño sin sueños (nirvikalpa samadhi). Entonces resulta evidente porqué "lo que no está presente en estado de sueño profundo sin sueños no es real". Lo Real debe hallarse presente en los tres estadios, incluyendo el sueño profundo sin sueños, y la Conciencia pura es lo único que se halla presente en los tres. Este hecho resulta perfectamente evidente cuando uno descansa en tanto que conciencia pura, vacía y sin forma y "contempla" la aparición, permanencia y desaparición de los tres estados, mientras permanece como lo inamovible, lo Inmutable, lo No Nacido, liberado en la Vacuidad pura de la que emana toda Forma y en la Totalidad resplandeciente de Un Solo Sabor.

Estas son algunas de las fases por las que atraviesa el camino de adaptación a los niveles superiores de nuestra naturaleza espiritual: creencia (mágica, mítica, racional y holística); fe (que no es tanto una experiencia directa como una intuición de los dominios superiores); experiencia cumbre (de los niveles psíquico, sutil, causal y no dual, aunque no en un orden concreto, porque suelen tratarse de situaciones muy puntuales); experiencias meseta (de los niveles psíquico, sutil, causal y no dual, casi siempre en este orden, porque para alcanzar un determinado estadio suele ser necesario el estadio anterior) y adaptación permanente (a lo sutil, lo causal y lo no dual, también en ese orden y por la misma razón).

Concluiremos ahora subrayando varios puntos importantes:

Uno puede hallarse en un nivel relativamente elevado del desarrollo espiritual y permanecer todavía en un nivel relativamente bajo en otras líneas (el nivel psíquico profundo, por ejemplo, puede estar muy avanzado, mientras que el frontal permanece relativamente estancado). Todos conocemos a personas espiritualmente desarrolladas que, no obstante, son bastante inmaduras en el ámbito sexual, en el de la salud física, en la capacidad de establecer relaciones emocionalmente profundas, etcétera. De modo que el acceso constante a Un Solo Sabor no va necesariamente acompañado del desarrollo muscular, ni tampoco le proporcionará un nuevo trabajo, ni una pareja ni tampoco le curará de sus neurosis. Los contenidos profundos de la sombra no desaparecen con la meditación y el acceso a los estadios superiores de la práctica espiritual porque, contrariamente a lo que sostiene la creencia popular, la meditación no es una técnica de descubrimiento. Si lo fuera, la mayor parte de los maestros de meditación no necesitarían psicoterapia, cuando lo cierto es que la necesitan tanto como los demás. La meditación no apunta tanto a desvelar el material inconsciente reprimido como a posibilitar la emergencia de dominios más elevados, con lo cual los dominios inferiores siguen siéndolo y tal vez se hallen ahora aún más reprimidos.

No estaría, pues, de más combinar la práctica espiritual con una buena psicoterapia y lo mismo podríamos decir con respecto al ejercicio del cuerpo físico (incluyendo, por ejemplo, el levantamiento de pesas), el cuerpo pránico (t'ai chi chuan), el trabajo con el grupo o la comunidad, etcétera, etcétera. El único modo sano y equilibrado de proceder con el desarrollo superior consiste, obviamente, en emprender una práctica realmente integral.

Esto resulta especialmente importante porque la religión civil centrada en la persona (y el "paradigma 415") está fundamentalmente anclado en el estadio de la creencia holística. Para que la mayor parte de las personas vayan más allá de estas traducciones mentales es necesario emprender una auténtica práctica transformadora y la práctica integral es, muy probablemente, la más eficaz porque no solo subraya la transformación del yo, sino también del resto de los cuadrantes -en el Gran Tres del 'yo', el 'nosotros' y el 'ello'- prácticas transformadoras del yo, de las relaciones, de la comunidad y de la naturaleza, no sólo como un cambio en el tipo de creencia sino en el nivel de la conciencia.

Aunque haya señalado que el acceso a ciertos niveles requiere de cinco o seis años de dura práctica (y a otros todavía superiores un tiempo cinco veces superior) no se preocupe por ser solo un principiante. Emprenda la práctica, tenga en cuenta que cinco o seis años pasan en un abrir y cerrar de ojos ya que la recompensa bien merece la pena. Si durante ese tiempo, por otra parte, no hace más que escuchar a maestros que le hablan de creencias (ya sean mágicas, míticas, racionales u holísticas) sólo será cinco o seis años mayor. (Las creencias holísticas están muy bien -y son muy adecuadas- en el dominio mental, pero no olvide que la espiritualidad tiene que ver con el dominio transmental y que la traslación mental nunca le ayudará a trascender la mente, y la religión civil centrada en la persona tampoco le liberará de sí mismo.) Le recomiendo, pues, que asuma una práctica contemplativa, transpersonal y supramental. Poco importa lo dura que le parezca la práctica, simplemente empiece. Recuerde el viejo chiste: ¿Cómo puede uno comerse un elefante? de bocado a bocado.

El hecho es que, unos pocos bocados después, usted ya habrá logrado considerables beneficios. Tal vez pudiera empezar, por ejemplo, con veinte minutos al día con el tipo de oración de centramiento que enseña el padre Thomas Keating, una práctica cuyos efectos son casi inmediatos (serenidad, apertura, respeto, escucha, etcétera). Practique zikr durante una media hora, vipassana durante cuarenta minutos, ejercicios de yoga dos veces al día, visualización tántrica, oración del corazón o cuenteo de las respiraciones durante quince minutos cada mañana antes de levantarse de la cama. Cualquiera de estos abordajes es adecuado, el asunto es que organice su práctica del modo que más le guste, pero que no tarde en dar los primeros bocados...

Es cierto que tenemos que ser amables con nosotros mismos, pero no lo es menos que también debemos ser firmes. Deje de lado la "compasión idiota", trátese a sí mismo con auténtica compasión y comprométase seriamente con la práctica.

La permanencia en estas prácticas acabará evidenciándole la necesidad de asistir a un retiro intensivo de varios días al año, lo que le permitirá comenzar a convertir las pequeñas «experiencias cumbre» en las experiencias meseta iniciales de la práctica. los años pasarán, pero usted estará madurando e irá trascendiendo de un modo lento pero seguro los aspectos inferiores de sí mismo y abriéndose a los superiores. Entonces llegará un día en que mirará hacia atrás y se dará cuenta del sueño (porque realmente es un sueño) del que está a punto de despertar.

El asunto es muy sencillo: Si usted está interesado en una espiritualidad aunténticamente transformadora busque un maestro espiritual y comprométase con una práctica. Sin práctica jamás pasará de la fase de la creencia, de la fe o de las «experiencias cumbre» esporádicas, nunca evolucionará a las «experiencias meseta» y mucho menos a la adaptación permanente. En el mejor de los casos, será un visitante ocasional en el territorio de sus estados superiores, un turista en su verdadero Yo.


Extracto del libro "Diario" de Ken Wilber

"AHORA NOS MOVEMOS HACIA ADENTRO"


Robert W. Godwin: la próxima evolución es el viaje al interior humano

La espiritualidad posmoderna es para la gente que puede abandonar la adolescencia

Para comprender como el conocimiento científico realmente se alinea con una comprensión mística tradicional de la relación de Dios con la creación, debemos pensar estereoscópicamente: se debe tomar una perspectiva, el pensamiento científico, y tomar la otra, la sabiduría mística, hasta que ambas se sinteticen a un nivel más alto, explica Robert W. Godwin, autor del libro de reciente aparición "One Cosmos under God". Nos encontramos justo en el inicio del paso al próximo estadio, añade, el de una espiritualidad posmoderna para gente que puede abandonar la adolescencia y convertirse en adulto. Para Godwin hoy hay mucha mayor atención al interior como una nueva frontera, un anhelo de nuevos horizontes y de nuevas experiencias. "Ahora nos movemos hacia adentro. Este es el viaje real y la próxima evolución". Entrevista realizada por Elizabeth Debold. Introducción de Carol Ann Raphael.

Curiosamente, en nuestra era de especialistas y expertos en campos de estudio más específicos que nunca, las ideas más originales e innovadoras a menudo proceden de individuos que están explorando terrenos en los que tienen escasa experiencia o experiencia no formal. El autodidacta ocasional ha existido durante mucho tiempo, sin embargo estos nuevos exploradores no carecen de educación. Generalmente tienen títulos académicos, pero son temas ajenos a su esfera profesional los que les motivan a leer apasionadamente, pensar y escribir complejas ideas de una forma notablemente fresca e intuitiva, tanto si hablan de arte o de física como del origen del universo.

Robert Godwin es uno de estos pensadores “intrusos” que en su libro One Cosmos under God ha intentado nada menos que revisar la historia entera de la creación tanto desde una perspectiva científica como espiritual, presentando una posible narración cósmica nueva, audaz, poética y sorprendente. Su obra rompe fronteras, emociona y hace reír, y abarca la cosmología, la biología, la física cuántica, la psicología, la antropología, la historia, el misticismo y la teología, entre otros campos.

Godwin, psicólogo clínico, señala que comenzó a interesarse por “todo” antes de cumplir los 30 años. Define su propia mente como sintética en lugar de analítica, por lo que, para darle sentido a lo que estaba aprendiendo, buscó relaciones y patrones entre las verdades que iba recabando en los diversos campos de estudio. En resumidas cuentas, quería “saber”. Llegó a la conclusión de que la única forma de alcanzar verdades espirituales era a través de la experiencia directa y se hizo practicante del yoga integral de Sri Aurobindo. One Cosmos under God es el resultado de lo que descubrió como seguidor de las enseñanzas hindúes de este hombre, unificadas con los frutos de su propia curiosidad insaciable.

Como consecuencia de nuestro incondicional interés por la espiritualidad evolucionista, WIE pretendió indagar más en las ideas de este intelectual intrépido. En la entrevista que viene a continuación, Godwin nos dirige hacia los mayores temas metafísicos y pensamientos místicos. Es desde esta perspectiva, nos dice, desde la que la naturaleza causal, lineal, de la vida en la tierra –la dimensión horizontal- y la dimensión absoluta y trascendente –o vertical- pueden percibirse de una forma integrada. También desde ahí podemos entender las cuatro “singularidades”, aquellas explosiones de novedad evolutiva que comenzaron el universo y radicalmente transformaron la vida en este planeta para siempre. Continuamente, la conversación cambia de dirección y Godwin nos lleva al interior, a los límites más profundos de la psique humana presentándonos sorprendentes relatos sobre el desarrollo psicológico y su relevancia en la evolución de la cultura. Tocando una vertiginosa variedad de temas, desde la educación infantil hasta el sacrificio ritualizado o la capacidad de autoconciencia, une todo magistralmente en una visión de la humanidad a un tiempo infinitamente vasta y cercana.


La verticalidad y la evolución del Cosmos

En su libro, One Cosmos under God, usted crea una notable síntesis de dos tipos de conocimiento –científico y espiritual- dentro de un majestuoso contexto evolutivo para comprender quiénes somos y porqué estamos aquí. ¿Podría comenzar hablándonos del objetivo de su trabajo?

Simplemente intento unir la mejor sabiduría espiritual con el mejor conocimiento científico para demostrar que no son incompatibles y que, de hecho, se reflejan el uno al otro. Trato además de acercar la metafísica tradicional a la gente, algo que hacen las religiones.

La idea principal está realmente implícita en la perspectiva religiosa tradicional, que señala que antes de la evolución hubo lo que se denomina la involución de Dios, que podría ser una metáfora del Big Bang. Dios se lanzó a sí mismo a la existencia y casi se pierde a sí mismo en la existencia. La evolución, por tanto, sería el camino de vuelta – la recuperación gradual de diferentes niveles de Dios, cuyo fin es el Yo Soy-. Al final del viaje, se comprende que Dios estuvo todo el tiempo. La cuestión es que Dios jugó a escondidas consigo mismo, se puede decir.

Sin embargo, para comprender como el conocimiento científico realmente se alinea con una comprensión mística tradicional de la relación de Dios con la creación, debemos pensar estereoscópicamente. Se debe tomar una perspectiva, el pensamiento científico, y tomar la otra, la sabiduría mística, hasta que ambas se sinteticen a un nivel más alto. En ese nivel es donde se ve que ambas cosas que parecen separadas en realidad son partes de una sola, dos caras de una misma moneda. Desde ahí podemos saber que la existencia está compuesta de dos dimensiones diferentes.

¿A las que usted llama horizontal y vertical?

Sí, pero los términos no son míos. Muchas personas usan esta metáfora. Es difícil definirlas por separado porque cada una cobra sentido en relación con la otra. La horizontalidad nos es concedida en el transcurso de la evolución material, por la selección genética natural, y opera de forma casi determinista del pasado al presente y al futuro, linealmente, por causa-efecto. La verticalidad, por el contrario, opera de manera “perpendicular” al tiempo cronológico. Es de donde decimos que procede Dios y sus revelaciones (que no vienen del pasado sino de Arriba).

La verticalidad es el eje principal del cosmos, el espacio creativo de la evolución post-biológica. Tiene diversas cualidades, como profundidad o interioridad, y tres verdades trascendentales: la Divinidad, la Verdad, la Belleza. Prácticamente cada cosa que nos define como humanos, que nos aporta dignidad o nobleza, procede de la verticalidad (nuestra capacidad para conocer Verdad, para la belleza estética, para la música o la poesía…). Cualquier práctica religiosa implica abrirse a la energía vertical.

La espiritualidad que yo practico, el yoga de Sri Aurobindo, tiene como objetivo acercar la verticalidad a la horizontalidad. No te dejas el mundo atrás: el Verbo se hace carne, que es como decir que la verticalidad se hace horizontal, potencialmente en todos los seres humanos.


¿Cómo entiende usted la relación entre la verticalidad y la horizontalidad en el cosmos?


La verticalidad está a la cabeza de todas las cosas, es su potencial, su diseño. Ken Wilber habla de ello y dice que es como las formas potenciales aún no concretadas. El proceso completo de la evolución consiste en la manifestación de las formas puras en este plano horizontal. Evolucionamos hacia ella, la evolución es el proceso de actualización de ese diseño.

Creo que por eso hay tantas religiones y revelaciones diferentes. Sólo recientemente nos hemos adentrado en el terreno vertical del Espíritu, y estamos recuperando mucha de la información diversa que la gente encuentra. Al principio, vemos cosas distintas porque aún no hemos hecho un “mapa” bien definido.


En su libro, usted traza la evolución cósmica atendiendo a la relación entre la verticalidad y la horizontalidad. De hecho, argumenta que el Big Bang es la primera de las cuatro “singularidades” principales que nos han llevado hasta donde estamos ahora. ¿Podría explicar que significa para usted la singularidad, y cuáles son las cuatro singularidades?

La singularidad es el término usado para denominar al Big Bang. Los físicos definen una singularidad como un diminuto punto del espacio-tiempo de una densidad tal que es infinita. Pero también es una discontinuidad ontológica. La ontología es el estudio del ser, y cuando una singularidad ocurre, el ser cambia radicalmente de carácter. Esa es la razón por la que no hay una sino cuatro singularidades en la existencia: Materia, Vida, Mente y Espíritu. En cada uno de estos niveles de evolución, hay una interiorización más profunda. Esa es la dimensión vertical, la profundización interior del cosmos. El primer bang convierte la nada en algo ordenado. El segundo, hace que de un universo muerto surja uno vivo. Con la tercera singularidad, pasamos de un universo vivo a uno pesante y creativo, reflejo del creador. La cuarta singularidad produce la revelación espiritual “Yo Soy”, que es inesperada.

¿Puede ahondar en las cuatro singularidades?

La primera es la existencia en sí, la creación a partir de la nada, el Big Bang. Empecé a escribir este libro para tratar de comprender el Big Bang y de donde venía. A medida que se estudia, te das cuenta de que resulta muy misterioso que el fenómeno haya estado gobernado por hermosas ecuaciones, en las que si se hubiese modificado una sola iota, la vida hubiera sido imposible, no estaríamos aquí. El universo sería radicalmente distinto. Por tanto, el Big Bang no fue una explosión aleatoria sino ordenada por las matemáticas, y que contenía una información altamente refinada, que implica la verticalidad desde los inicios. La aleatoriedad no podría haber creado esto.

La segunda singularidad es la Vida, que en sí es inexplicable. Los biólogos de hecho pueden explicarte todo de la vida excepto su porqué. Un día, en este planeta, la materia se enrrolló sobre sí misma y, de pronto, se abrió un nuevo horizonte. Literalmente comenzó un nuevo universo. La tercera singularidad es sorprendente: el desarrollo de la Mente. Esto ha ocurrido relativamente hace poco, y fue el fenómeno que otorgó la humanidad al Homo Sapiens. Esta humanidad parece haber venido de la evolución vertical, no de la horizontal.

De repente, comenzamos a pintar en las cuevas, ritualizamos los enterramientos, decoramos nuestros cuerpos… hay un nuevo tipo de autoconciencia. ¿Cómo puede explicarse este fenómeno? La única manera que yo contemplo es decir que pasamos a una nueva área ontológica, al mundo de la verdad, el amor y la belleza, lo que implica un sentido de verticalidad, de apertura a un espacio mental en el que se reconoce la belleza y la eternidad. Se trata de una forma diferente de ser.

Pero, a pesar de esto, no existen razones para creer que la mente nos llevará a la cuarta singularidad, que consistió en que, de repente, hace unos tres mil años, con el inicio de los Upanishads, surgió el Yo Soy. No es que yo sea Dios, sino que Dios y yo somos indistinguibles el uno del otro, y la parte más honda de mi ser es Atman, es Brahman. Poco después de esta revelación, alrededor del año 900 a.C. aparecen los profetas judíos y toda la Era Axial: Platón, Jesús, Lao Tse y otros.

Los críticos seculares podrían decir que todo esto es una fantasía, pero lo que a mí me sorprende es la sofisticación metafísica de las grandes tradiciones. Consideremos la increíble sabiduría de la Torah, los cinco primeros libros de la Biblia. Los judíos que la compusieron eran rústicos, ignorantes, gente iletrada. Pero aún hoy sus enseñanzas son aplicadas por los rabinos. ¿De dónde procede esa sabiduría? Debe venir de otra dimensión. No es selección natural sino supernatural. Así opera la verticalidad en los profetas.

La gente que ha descubierto el Yo Soy creo que vivía en otra dimensión que intentaban hacernos llegar. A través de la historia, sus palabras nos han iluminado y nos han dirigido hacia ellos.


Una de las cosas que he encontrado más interesantes sobre su trabajo es su afirmación de que el papel de la verticalidad en la historia humana no se limita a la religión.

Exacto. Si no llega a existir Churchill en la Segunda Guerra Mundial, ¿quién hubiera dado el paso que él dio? Era lo que yo llamo un místico secular. He oído muchas historias acerca de las palabras que oía y que no sabía de donde procedían. Es un ejemplo, pero si lo piensas hay un pequeño grupo de personas, embajadores de la verticalidad, sin las cuales las cosas habrían sido mucho peor de lo que han sido.

Además, la verticalidad también juega un papel en las instituciones humanas, que comienzan siempre con un propósito (militar, educacional, etc.) pero, con el tiempo, acaban ocupándose sobre todo de su propia auto-preservación, por lo que tienden a la horizontalidad. Cuando eso ocurre, personas que forman parte de ellas suelen instintivamente abandonar la institución para intentar encontrar algo más.

Con las religiones tradicionales también ocurre, pero en ellas el problema radica en que tratan de contener al incontenible Dios y reducirlo a fórmulas y rituales. Esto genera la necesidad de un Mesías, que debe romper los contenidos institucionalizados de los rituales para devolver la cercanía inmediata de Dios a la realidad. Por eso necesitamos constantemente las reformas religiosas.


¿Siente usted que la dimensión vertical juega un papel crucial en la dirección de la humanidad?

No sé si es una metáfora o si es literal, pero existe la idea de que la encarnación de un
avatar ocurre en los momentos clave en que la evolución psicohistórica ha llegado a un punto muerto. Ese avatar desciende para abrirse paso en dicha pausa.



La integración de la psique y la evolución de la cultura

Usted señala que a menudo hay intervenciones verticales en la historia que impulsan a la humanidad adelante. Esto nos lleva al terreno de la evolución cultural. Estoy segura de que pocos negarían que nuestra cultura ha evolucionado a un nivel material (tecnología, higiene, etc.) pero creo que nuestra noción de nosotros mismos y la forma en que sentimos ha sido siempre la misma. Sin embargo, usted argumenta que la experiencia actual del ser humano ha cambiado dramáticamente en el curso de nuestra historia.

Este es un tema controvertido. Yo creo que la humanidad ha cambiado profundamente, aunque por alguna razón resulta políticamente incorrecto pensarlo. La ciencia aún piensa que la inteligencia humana es producto del cerebro pero en realidad es producto de situaciones muy específicas de la especie que nos han llevado a desarrollarla. Si miramos hacia atrás en el tiempo, el cerebro humano creció a una velocidad tan radical que las cabezas de los niños se hicieron demasiado grandes como para atravesar el canal del parto.

Eso llevó a la muerte a las madres, así que la evolución hizo que fuéramos nueve, doce o más meses prematuros. Para que los bebés sobrevivieran en este estado, necesitaban que sus padres lo cuidasen. Y, para ello, fue necesaria la aparición de la oxitocina, que es la hormona que hace que las madres amen a sus bebés. La evolución dio lugar asimismo a la familia porque una madre no puede sobrevivir sola sin ayuda cuando está criando. Tiene que encontrar la manera de atraer a un hombre que la cuide, como hacen otros mamíferos.

Pero como los niños nacen en un estado neurológico incompleto, el cerebro sigue creciéndoles y madurando durante los dos primeros años. Hasta hace poco, unos cuarenta o cincuenta años, no se ha comprendido realmente la manera en que la personalidad se desarrolla gracias a los vínculos y cuidados, que tienen efectos en el cerebro. Cuanto más se entiende lo sensible que es el proceso, comprendemos mejor que si la forma de cuidar a los niños ha cambiado radicalmente, debe haber implicaciones.

Por ejemplo, en la antigua Grecia, se daba el incesto, las niñas eran tratadas de forma bárbara. Si un niño nacía, los padres podían decidir deshacerse de él, simplemente dándoselo a los lobos. Los griegos vivían así en un estado psicológicamente fragmentado, y sus dioses reflejaban dicho estado.

Desde esta perspectiva, cobra sentido el modo en que la religiosidad humana temprana consideraba que los sacrificios humanos podían compensar a estas deidades paganas. Todas las culturas primitivas practicaban estos sacrificios. No existía el concepto del monoteísmo porque la gente no podía entenderlo.


Resulta difícil relacionar el sacrificio humano con la experiencia de lo sagrado. ¿Cómo pueden funcionar ambas cosas a la vez?

Se deben comprender los efectos de la fracturación de la psicología primitiva. Cuanto más primitiva es una mente, psicológicamente hablando, su existencia resulta menos sintética. Este modelo del inconsciente es diferente del establecido en el modelo de Freud, donde se imagina una línea más o menos horizontal, una frontera, entre la conciencia y la inconciencia. El nuevo modelo de la mente reconoce un grupo de fracturas verticales en la conciencia –y no verticales en el sentido que mencionamos antes.

Cuanto más difícil y traumática es la infancia, más fracturas verticales habrá en la mente. Ciertos aspectos de la experiencia no son integrados en el sentido de quienes somos, y estas partes no son capaces de integrarse, ni siquiera cuando las emociones se experimenten de un modo intrusivo. En las culturas en que la educación infantil produce estos niveles de traumas y fracturas mentales, la gente debe encontrar la forma de apaciguar a todos esos enemigos persecutorios que proyecta. Probablemente el sacrificio sea una manera.

Puede crear un sentido de “sagrado” porque cuando uno se encuentra cerca de la muerte, ocurre algo sagrado. El sacrificio actuaría como la cataplasma sobre la herida, limpiando todos los pecados humanos y eliminando el veneno. Una persona concreta, la sacrificada, soportaría por tanto el peso de todos nuestros pecados. Tras matarla, nos sentimos temporalmente libres de la culpa. Pero hay que repetir el ritual una y otra vez.


Realmente no es éste el retrato del pasado que solemos ver en películas o en la televisión, no puedo imaginarme que la mayor parte de la gente que camina por la calle tuviera tendencias homicidas, como usted dice.

Analizando el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) que es un manual de diagnósticos para los psicólogos que contiene ejemplos del pasado, se comprueba que ciertos desórdenes de la personalidad que hoy son relativamente raros eran mucho más comunes antes.
La personalidad límite es un ejemplo clásico. Estos individuos interiorizan una relación muy caótica con sus padres muy pronto, por lo que su psique está completamente desciontrolada en la edad adulta. Pueden amarte ahora y odiarte el próximo minuto. Son impulsivos. En la Edad Media, mucha gente era así.

Aún nos quejamos de la exposición de los niños a la violencia a través de los medios de comunicación, pero la imagen que usted pinta es muy extrema. Resulta fascinante que sólo recientemente hayamos reconocido la delicadeza del desarrollo de un niño y cuántos cuidados necesitan los niños durante su desarrollo.

Hace quizá tan solo cien años que nos dimos cuenta que el niño tiene una vida interior, que no es un objeto. Cuando la educación de los niños cambio significativamente, apareció una nueva clase de psicología, según Lloyd deMause. No acepto del todo esta perspectiva, pero creo que sí es cierto que apareció una generación con otro tipo de psicología con el baby boom de los años cincuenta. Así comenzamos a ser educados de una forma mucho más humana, más que el resto de los niños en otros periodos de la historia.

Puede haber incluso una base genética de estas psico-clases, lo que resulta controvertido. Hace unos meses, un estudio demostró aún está evolucionando. En ciencia se assume que el cerebro dejó de evolucionar cien o ciento cincuenta mil años. Pero ahora se ha descubierto que sigue cambiando y que grupos diversos evolucionan a diferentes proporciones. Cuanto más humana sea la educación del niño y cuanto mejor sea su nutrición, más oportunidades tenemos de actualizar su potencial. Con el paso del tiempo, ¿llegarán estos cerebros a ser más grandes y complejos? Wilber apuntó también esto. A medida que evolucionamos mentalmente, tiene que haber un sustrato neurológico que se desarrolle al mismo tiempo. No es que reduzcamos la evolución a la neurología, sino que ambas cosas irían de la mano.

Las implicaciones son profundas. Por esa razón el mundo no tiene un único calendario: unos vivimos en 2006, pero hay muchas culturas en las que la gente aún está en 1700 e incluso en 1500. La gente vive en diferentes épocas de desarrollo. En algunos sitios las mujeres y los niños siguen considerándose una propiedad, por ejemplo.

Como parte de mi trabajo como psicólogo clínico, he podido evaluar pacientes de muy diferentes culturas, y créame, hay diferencias. Hay diferencias de fondo, diferencias en la forma de educar a los niños, que explicarían, creo, lo que sucede en la edad adulta. Hay ciertas culturas en las que parece como si todas las personas fueran la misma. Te cuenta la misma historia y las mismas experiencias porque no han descubierto la individualidad. El énfasis en el desarrollo individual es muy reciente en nuestra historia y sólo en Occidente. En la mayoría de las culturas, históricamente, lo importante es la identidad del grupo.


¿Cómo diferenciamos grados de fragmentación en la psique relacionados con nuestra experiencia religiosa o espiritual?

La persona con la psique fragmentada a menudo está predispuesta a experiencias extremas. Pueden tener experiencias muy irreales porque su psique no está regulada, pero son incapaces de estabilizarla. La gente que está traumatizada, por ejemplo por abusos incestuosos, tienden a la disociación y a la irrealidad llegando incluso a estados alterados del ser que son, en cierta forma, espirituales. Pero hay reinos de lo espiritual que son buenos y otros que son malos. La gente con la psique fragmentada puede acceder con facilidad a otras dimensiones.

Mírelo de esta forma. Toda ciencia es una reducción de la multiplicidad a la unidad. Cualquier gran teoría científica toma un amplio espectro de fenómenos y los organiza en una visión que los unifica. Por tanto tiene sentido que cuanto más unificados estemos como personas, más claramente veamos luz. De esta forma, la experiencia espiritual es unificadora. Cuanto más unitarios somos interiormente, con mayor profundidad podremos ver hacia fuera.


¿Hacia dónde cree que nos dirigimos? ¿Hacia donde nos dirige el individualismo occidental?

En primer lugar, debo decir que este tipo de trabajo de profundización, la exploración de la conciencia, cada vez está al alcance de más gente. En el pasado, sólo llegaba a las pocas personas que ingresaban en un monasterio. Con la modernidad, por vez primera, las personas corrientes tienen realmente la posibilidad y los recursos –toda la literatura mística y los recursos cognitivos, psicológicos y emocionales actuales- para buscar la espiritualidad.

Aunque el lado oscuro del individualismo occidental, por supuesto, es el narcisismo, la autoabsorción y la idea de que todo puede ejecutarse horizontalmente. Todo lo que aparece en televisión es un reflejo de la horizontalidad, que elimina la verticalidad. Ahora debemos buscar aquello que llamamos “autenticidad”.


Se da una situación espinosa porque la manera tradicional de acceder a la verticalidad es a través de la religión. Pero muy pocos de nuestros posmodernos individualistas miran hacia la tradición. Para avanzar, parece como si necesitáramos algo nuevo.

Es un buen apunte. ¿Cómo encuentran los sarcásticos algo que reverenciar y de lo que no se burlen? Ésa es la cuestión. De alguna manera, debemos encontrar algo que espontáneamente reverenciemos. Y no puede ser algo más bajo. Debe ser algo tan grande que nos haga caer de rodillas. Intento reanimar y volver a despertar el sobrecogimiento, y evitar el sarcasmo reconociendo esta aventura de la conciencia que tenemos la suerte de vivir.

Creo en la ruptura de la tradición como en nuestra adolescencia se rompe con la autoridad paterna. Pero no se puede ser un adolescente para siempre y en eso estamos atascados. Ahora debemos encontrar la manera de adentrarnos en una verdadera madurez espiritual, no en la vieja autoritaria adultez ni en la rebelión adolescente del materialismo, el secularismo, el marxismo, etc.

Nos encontramos justo en el inicio del paso al próximo estadio. Andrew Cohen, Ken Wilber y yo mismo –cada uno desde diversos puntos- intentamos crear una espiritualidad posmoderna para gente que puede abandonar la adolescencia y convertirse en adulto. Esto conlleva un nuevo tipo de responsabilidad. Hay un deseo espontáneo de dar. Y cuando se encuentra a un viajero semejante en el camino, es una gran alegría. Intentamos crear más viajeros afines, popularizar los territorios que hemos descubierto.

Me gustaría terminar con una metáfora. Mire el movimiento hacia el exterior de la evolución humana: salió de África hacia Europa, luego cruzó el Atlántico, llegó después a la costa este de los Estados Unidos y, más tarde, lentamente, emigró hacia la frontera, la costa occidental. Entonces la frontera se cierra. No hay nada más que abandonar desde 1890 y en ese momento se inicia realmente el viaje interior a un nivel cultural. Comenzamos a encontrarnos con personajes posmodernos, como James Joyce, Einstein o Picasso. De pronto, hay mucha mayor atención al interior como una nueva frontera que está aquí y ahora. Al frontera interior está aquí mismo, lista para ser conquistada, explorada y habitada.

Es apasionante. Ahora nos encontramos en este increíble viaje interior, y nos damos cuenta de que este es el único viaje. Porque, para nosotros, las fronteras exteriores realmente fueron fronteras interiores todo el tiempo. Hay un anhelo de nuevos horizontes y de nuevas experiencias. Pero ahora no tenemos el inconveniente de tener que preocuparnos por el mundo material. Ahora “entramos y subimos. Nos movemos hacia adentro”. Este es el viaje real y la próxima evolución.



Entrevista publicada originalmente en What Is Enlightenment? Magazine, January-March 2007. © 2007 EnlightenNext, Inc. All rights reserved. Se reproduce con autorización. Traducción del inglés: Yaiza Martínez.

abril 19, 2007

Entrevista al Psiquiatra Claudio Naranjo



"Para cambiar la educación

es necesario cambiar

a los educadores"

Chileno, psiquiatra y estudioso de las tradiciones espirituales orientales, Claudio Naranjo vino a Santiago para asesorar al Ministerio de Educación y afinar detalles para la próxima aparición de sus libros en Chile bajo el sello Dolmen.



Por su aspecto y su currículum Claudio Naranjo tiene mucho de gurú. Habla lento, revisa sus palabras, viste relajado y para colmo usa barba blanca. Esa es la superficie, la trayectoria pone el resto. Sus primeros pasos en la psiquiatría los dio bajo la supervisión de Ignacio Matte-Blanco; los siguientes los daría lejos de Santiago. En Estados Unidos se transformó en uno de los pioneros de la psicología transpersonal, integrando espiritualidad y psicoterapia. Alcanzaría fama fuera del área netamente académica a través del desarrollo del eneagrama, un estudio de la tipología humana que integra tradición espiritual y medicina moderna.

Presentado como "un representante del cristianismo esotérico", Naranjo explica que esta es una corriente que surge con Gurdjieff, "maestro que apareció poco antes de la Revolución Rusa y a través de quien se difundió una misteriosa escuela cimentada sobre la tradición sufi". Para rastrear los orígenes de esta tradición asociada comúnmente al islam habría que remontarse a la cultura babilonia. Mucho antes del misticismo surgido de la religión de Mahoma. "A mí me parece que en los evangelios la visita de los Reyes Magos indica la forma en que llega a Jesús una tradición formativa que viene de Persia". El estudio de la espiritualidad primero se dio a través de los libros, y luego por el contacto personal. Oscar Ichazo, "boliviano a quien le debo mucho en mi proceso personal", le enseñaría la aplicación del eneagrama a la personalidad, "algo que ahora se ha transformado en una especie de movimiento cultural. Yo fui quien por primera vez formuló las descripciones de los caracteres que Ichazo no había puesto en palabras".



- ¿Cómo se aplica en la terapia psicológica esta tradición espiritual?



- Todas las tradiciones espirituales tienen una implicación terapéutica. En lenguaje cristiano normal, si uno llega a Dios los problemas humanos se hacen insignificantes. Es como llegar a un océano donde toda pequeña polución pierde importancia. Se puede decir que existe curación por el espíritu. Los únicos que han tenido éxito masivo en la recuperación del alcoholismo han sido los grupos evangélicos. Quienes sufren de alcoholismo se ven arrastrados por un entusiasmo religioso que puede más que el llamado de la adicción que es un llamado del cuerpo. Al mismo tiempo las tradiciones han pretendido algo más que la mera terapia. Porque la terapia pone mucho hincapié en la adaptación a la sociedad y en el bienestar, y las tradiciones espirituales pueden sacrificar esos objetivos. Un ejemplo de esto es la vida ascética. A veces una cierta medida de inadaptación a la sociedad es vista como parte de la salud espiritual.



- ¿El eneagrama existe sólo como herramienta terapéutica o también como origen de investigación en torno a esta tipología de caracteres humanos?



- Es una herramienta de autoconocimiento, que en su contexto original era de utilización más espiritual que terapéutico. En la concepción espiritual el dejar el ego de lado es un primer paso. Pero no termina el proceso en desprenderse de la enfermedad. Lo que en el camino espiritual es un medio, en la terapia es valioso en sí mismo. Respecto de su pregunta, debo decir que la investigación es algo que me ha interesado mucho - alguna vez fui un investigador en sicología de la personalidad- , pero aunque me ha interesado mucho por diversas razones he dejado investigaciones inconclusas a través de mi vida. He tenido una carrera de investigación sumamente accidentada.



- Desde fuera, ¿qué áreas de investigación en psicología le parecen interesantes, confrontadas con el gran desarrollo farmacológico de la psiquiatría?



- Creo que la psiquiatría moderna se está apoyando más y más en la psicofarmacología. Esto es algo coherente con el sistema económico que vivimos. Las compañías de seguros, la previsión social apoyan más la solución rápida. Así como se han sucedido tantas escuelas psicológicas desde el psicoanálisis hasta hoy, en la actualidad si uno se pregunta qué está de moda: ¿Los jungueanos? ¿Los reicheanos? ¿Los gestálticos? Pues ninguno de ellos. Lo que hoy está de moda es el Prozac.
Esto responde un poco a que el médico se ve encajonado en un sistema de consulta rápida. No hay tiempo para psicoterapia, esta resulta muy cara. Frente a esto yo propongo algo nuevo. El trabajo que desarrollo actualmente es un mosaico de muchos recursos que reúno para poder producir una bomba que en poco tiempo permite hacer desde la profundidad aquello que los fármacos logran en forma paliativa.



Psicoterapia colectiva



- ¿Lo que usted propone es a través de la psicoterapia individual?



- No. Hace muchos años dejé las consultas individuales. Tal como mi maestro Fritz Perls (con quien trabajó en el Instituto Esalen) llegó un momento en que la dejé por no creer que tenga la misma efectividad que la terapia de grupo. La cercanía de otras personas permite mantener un nivel de compromiso mayor. En la terapia individual es más fácil perder al paciente, quien en el momento de llegar al centro de su problema debe decidir entre el cambio o defenderse del cambio. La defensa puede tomar la forma de deserción de la terapia. Abandonar la terapia es más difícil cuando se está en un grupo, porque el individuo en grupo es más fácilmente apoyado en sus tendencias evolutivas.



Por otra parte, el énfasis que yo hago en mi trabajo lo hago en la parte caracterológica. Actualmente la psiquiatría norteamericana esta formulando una serie de perturbaciones aisladas como si fueran unidades independientes unas de otras. Yo postulo que en la base de todo está el carácter, y que la neurosis de fondo siempre es caracterológica. Hay quienes piensan que la neurosis de carácter es una complicación, pero yo tomo el punto de vista opuesto, alineándome al pensamiento de gente como Wilhelm Reich. Todos tenemos un problema de carácter, aunque a veces son más visibles. Esto se refleja a veces en neurosis de angustia u obsesiva. Otras veces solamente en perturbaciones en las relaciones humanas. En otras ocasiones ni siquiera molestan, y son invisibles cuando la neurosis de carácter del individuo está en sintonía con la sociedad. Un ejemplo de esto es el carácter norteamericano: eficiente, volcado al éxito y al dominio del ambiente. Una personalidad consonante con eso se considera una persona tan sana que no hay un cuadro clínico en el manual diagnóstico norteamericano DSM-IV (parámetro universal en el diagnóstico de enfermedades psiquiátricas) para ese tipo de personalidad, que yo conozco muy bien porque me guío por el eneagrama que es un mapa más universal.



- ¿Existen actualmente variaciones culturales importantes como para decir que el DSM- IV no pueda utilizarse en culturas distintas de la norteamericana?



- Hay cierta universalidad... pero hay puntos ciegos. Existen dos caracteres que son poco visibles para este manual. Uno es la personalidad modal norteamericana, este carácter hollywoodense de la persona orientada al éxito del que ya hablé. Otro carácter invisible al manual diagnóstico que es el de la persona abnegada, como tantas mujeres que viven para sus hijos, la familia, postergándose a sí mismas. Eso parece simplemente una virtud, amor cristiano. Pero en muchas personas es una forma de adormecimiento interior y de un espíritu servicial compulsivo. No cumple ese ideal cristiano de amar al prójimo como a sí mismo, sino que lo aman demasiado más que a sí mismos, son personas autopostergadoras.



- Si no dependen de la adaptación social, ¿de qué depende entonces el criterio psiquiátrico para la normalidad y anormalidad?



- Yo critico a la psiquiatría y a la educación porque se han puesto demasiado al servicio de la socialización. Es un criterio que se ha sobrevalorado demasiado. Una persona que es saludable tiene una capacidad de adaptación al medio, pero la psiquiatría ha puesto demasiado énfasis en que la persona se adapte, que rinda en el trabajo y haga dinero. Yo creo que la máquina socioeconómica nos está atrapando, y eso es parte de una patología colectiva, como una enfermedad compartida, que se expresa no sólo en que las personas están sufriendo más malestar, aumentan los índices de enfermedad mental, sino que hay patologías del sistema, manifestaciones a nivel colectivo.



- Si no se utiliza el parámetro de adaptación, ¿cuál es el alternativo?



- Bueno, el bienestar es un contrapunto a la adaptación, pero también es relativo. La evaluación del progreso del individuo es un asunto muy delicado en psicoterapia. Es como el problema de la calidad del arte, escapa a las mediciones. Sólo una persona despierta puede entender a otro que está despierto, pero también sólo una persona que tiene una profundidad espiritual puede entender lo que al otro le falta. Esto se podría traducir a términos terapéuticos, en que la persona que a través de un conocimiento de sí mismo, de su progreso humano, está más avanzada, entiende lo que al otro le falta. Un especialista no necesita una vara de medida extrínseca.
Lo mismo que en la psiquiatría pasa en la educación, que favorece todo lo que vaya a tener en último término un reflejo tecnológico, un progreso económico. Se desatienden los factores motivacionales, la relación humana. Esa es la educación que apoya el Banco Mundial.



La educación y los educadores



- ¿Cómo se interesó en el tema de la educación?



- Creo que cuando se me encomendó el primero de los libros que escribí, "La única búsqueda". El Stanford Reserch Institut (SRI) me pidió que revisara todas las técnicas contemporáneas de desarrollo humano tanto surgidas del mundo de la terapia como en el de la espiritualidad y de la educación, en busca de ciertos principios comunes. Esto fue escrito en los 60, cuando estábamos en medio de esa proliferación de escuelas que se asocia con el nacimiento de la sicología humanista. Investigando apareció muy claramente que aunque existan tres instituciones tan diversas - la que se ocupa de la salud mental, la que atiende la educación y la religiosa- , las tres son acercamientos a una misma realidad que es el desarrollo humano. Deberíamos tener una visión más interdisciplinaria de eso. Después escribí un libro que lo llamé "La agonía del patriarcado" e incluí en él una conferencia que me pidieron en un congreso de educación holística en EE.UU. Elaborar esta conferencia me hizo reflexionar lo que había sido mi trabajo desde un punto de vista educacional.



- ¿Hacia dónde apuntaría el cambio en la educación?



- Que deje de ser un traspaso de información. Educación en un sentido amplio de la palabra es algo que propende al desarrollo de las personas, pasa por una actitud más holística. Tiene que incluir los factores afectivos.
Hoy en día tendría que entrar lo espiritual a la educación - que se separó de ese ámbito con la separación del Estado y la Iglesia- no a través de una iglesia, sino a través de una visión transistémica, una actitud más universal. Y también de cierta experiencia espiritual a través de los ejercicios espirituales básicos que todas las tradiciones comparten: trabajar en las propias conductas, acercarse a lo que vagamente se llama "lo espiritual". Esto todas las tradiciones lo tienen, aunque hablen o no de un dios personificado.



- ¿Ha tenido usted experiencia en aplicar la terapia en la educación?



- Por mis cursos han pasado muchos educadores a través de estos últimos 15 años. Ellos reiteradamente me dicen cómo les cambia no sólo la vida personal, sino que les da más capacidades para su trabajo. Solamente ahora en Chile estoy en una situación nueva, en donde el ministerio me está apoyando, y me ha pedido que haga un trabajo con formadores de profesores. Por primera vez estoy trabajando a ese nivel con un amparo oficial. Siento que es importante que los educadores que hacen esta experiencia no se sientan aislados, sino que se sientan protegidos por el sistema. Incluso que hacer este curso les beneficie de alguna forma con becas.



- La reforma educacional del ministerio está apoyada por el Banco Mundial, pero usted es un crítico de la orientación del sistema educacional apoyado por este organismo. ¿Cómo encaja su visión en este esquema?



- No puedo decir que sepa profundamente qué pasa en el Banco Mundial. Por una parte hablo con educadores que me dicen que la política efectiva de lo que se hace va por esta línea de la racionalidad, de privilegiar la educación científica pasando por alto esta opción holística que es educar a la persona tomando en cuenta que no es sólo intelecto, sino cuerpo, emoción y espíritu. Por otro lado estuve en una conferencia en la Cepal y me emocionó oír al representante del Banco Mundial hablar de todas las cosas que me gustaría decir: cómo la economía tiene que humanizarse, cómo hay un abismo entre espiritualidad y economía, y que el desafío de nuestro tiempo es cerrar ese abismo. De modo que no puedo menos que darme por enterado de que hay gente en el Banco Mundial que también critica lo que actualmente se está haciendo. Espero que esto no sea mera retórica.



- ¿Usted ha tenido contacto con profesores de aula? ¿Cuál ha sido su percepción de la actitud de ellos frente a la reforma?



- He tenido un contacto bastante íntimo con los profesores. Se supone que un profesor es una persona que ha alcanzado un desarrollo suficiente como para poder educar y no solamente ser una máquina de transmitir información. Los educadores no se sienten en esa abundancia interior, se sienten bastante raquíticos como personas, y si hablamos en términos psiquiátricos, bastante enfermos. Desean de una actividad que no sea sólo asistir a cursos sobre cómo controlar a los estudiantes. Así que ellos con mucha gratitud recibirían más de esto de lo que yo he venido a entregarles un poco.



- ¿Cuál es el método que usted propone?



- He ido refinando un método terapéutico que es muy económico. Son terapias de 10 días al año, durante 3 años sucesivos. Lo que propongo es un sistema muy poderoso. Me gustaría después de décadas de trabajar en el extranjero dejar este sistema como un legado, porque yo sé que funciona y sé que podría formar a más personas para llevarlo adelante.
La idea es visitar a las principales universidades formadoras de profesores y darles diez días al año, algo que no es tan caro, para un año entero de formación. Para cambiar la educación es necesario cambiar a los educadores; no es tanto el currículum como la persona que lo hace. Ahora se habla de las transversalidades, que mientras se enseña historia o matemáticas se están transmitiendo ciertos valores. Esto está muy bien en teoría, pero eso sólo lo puede hacer la persona que encarna esos valores.

abril 11, 2007

"Estamos hartos de la invasión de la religión"


10/4/2007
ENTREVISTA A LUC FERRY, por Elianne Ros
Exministro de Francia, filósofo, autor de 'Aprender a vivir'

Su libro Aprender a vivir (Taurus), superéxito de ventas en Francia, intenta abrirnos los ojos sobre el verdadero sentido de la filosofía. Como padre de la ley del velo --fue ministro de Educación entre el 2002 y el 2004--, Luc Ferry (París, 1951) defiende una religión limitada a la esfera privada y reivindica una espiritualidad laica.

--¿Para qué sirve hoy la filosofía?

--Pues para lo mismo que ayer. La cuestión es llevar una vida buena, feliz. Para ello hay que superar los miedos que nos atenazan. Especialmente el mayor de todos ellos: el miedo a la muerte, la propia o la de los seres a los que queremos. Mientras estamos atenazados por el miedo no podemos acceder ni a la libertad ni a la generosidad.

--O sea, que sirve para lo mismo que la religión

--Las dos plantean la misma cuestión. Las religiones concluyen que el amor salva de la muerte. La gran diferencia es que en las religiones salvan Dios y la fe. Y la filosofía sostiene que podemos salvarnos por la razón. Si usted es creyente, estupendo, pero si no, se planteará cosas como el duelo por el ser querido.

--¿La filosofía resuelve eso?

--Imagine que tiene una varita mágica para hacer respetar los derechos humanos. No habría violaciones, ni exterminios, sería un mundo justo. Pero ello no le salvaría de envejecer o de tener un cáncer. No hemos entendido que hay un espacio intelectual que concierne a las cuestiones de espiritualidad laica. Ahí hay todo un espacio de reflexión nuevo que no es ni de la moral ni de la religión. Eso es la filosofía, siempre lo ha sido.

--En cambio, cada vez se estudia menos. No le vemos utilidad.

--Porque confundimos filosofía con reflexión moral, llamamos filósofos a intelectuales que se comprometen por Bosnia o Darfur. Eso es idiota.

--Entonces, hay pocos filósofos.

--Hemos decidido que Sartre era un filósofo porque se comprometió con Vietnam. Todo el mundo puede hacer eso. Pero las grandes filosofías --existen cinco o seis-- son otra cosa. Son estructuras intelectuales en las que encontramos abrigo frente a nuestros miedos y la fuerza para volver a la calle a afrontar el peligro.

--La filosofía nos vacuna contra el dogmatismo?

--También. Seamos francos, hoy todas las guerras, desde Irlanda a Yugoslavia o Darfour, están estructuradas por la religión. En el contexto actual, la filosofía es una medida de salubridad pública. Estamos hartos de la invasión del espacio público por parte de la religión.

--¿Por eso hizo una ley que prohíbe los signos religiosos en la escuela?

--Sí, estoy muy contento de esta ley.

--Pero tiene efectos secundarios. Surgen escuelas musulmanas...

--La gente no sabe que Francia tiene cinco millones de musulmanes y un millón de judíos. En el 2002 se produjo un reflejo de la segunda intifada en la escuela. Hubo muchos ataques antisemitas, que no tenían nada que ver con la extrema derecha, sino con el 11-S y la guerra israelo-palestina. Había que intervenir.

--Pero si cada comunidad crea su escuela, aumentan las fronteras.

--Es una cuestión de cantidad. De 12 millones de escolares, unos 1.800 van a escuelas musulmanas. En términos de integración, hemos ganado. Antes había 1.000 casos de niñas que no querían retirarse el velo. Ahora no hay ninguno.

--Usted defiende una política del sentimiento.

--Hay tres grandes valores por los que históricamente la gente se ha sacrificado: Dios, la patria y la revolución. La derecha lucha por la patria, y la izquierda, por la revolución. Hoy, en Europa, lo sagrado ha desertado de los valores tradicionales y se ha encarnado en la humanidad.

--Explíquese

--Verá, en los últimos 50 años se ha pasado de la familia tradicional, que era una unidad económica y de producción, a la familia moderna, fundada sobre el amor. Eso conlleva una sacralización del otro. Hay que reconstruir la política sobre la idea de que la vida privada es el vector de lo colectivo. Todos tenemos los mismos problemas de divorcio, de fracaso escolar, de poder adquisitivo, de padres que envejecen. Los políticos aún no lo han entendido.

--¿Y cómo deberían reaccionar?

--Aún creen que la vida privada es egoísta, pero es todo lo contrario. Nos vuelve sensibles a los demás como jamás en la historia de la humanidad. Las ONG son eso. Deberían reflexionar más en términos de generación futura, como hace la ecología. El problema de fondo no es la nación, sino qué mundo dejaremos a esos hijos a los que amamos tanto.

--Tanto amor nos hace más frágiles.

--Efectivamente, ante la muerte del ser amado estamos menos protegidos que una persona de la edad media, que tenía en la religión su red de seguridad. El hombre moderno tiene menos dispositivos para asumirlo, por eso vive más angustiado. La filosofía debe servirnos para reinventar la vida sin la protección de la religión, una espiritualidad laica.

El Periodico (Cataluña)

marzo 16, 2007

ECOFEMINISMO: PROPUESTA TRANSFORMADORA

Ecofeminismo: una propuesta de transformación para un mundo que agoniza

Escribe: Yayo Herrero

En la década de los 70 un grupo de mujeres se abrazaron a los árboles de los bosques de Garhwal en los Himalayas indios. Intentaban defenderlos de las “modernas” prácticas forestales por parte de una empresa privada.

La mayoría de los hombres del pueblo querían aceptar la oferta de compra que había hecho la industria maderera y obtener dinero inmediato. Sin embargo, las mujeres sabían que la defensa de los bosques comunales de robles y rododendros de Garhwal era imprescindible para resistir a las multinacionales extranjeras que amenazaban su forma de vida. Para ellas, el bosque era mucho más que miles de metros cúbicos de madera. El bosque era la leña para calentarse y cocinar, el forraje para sus animales, el material para las camas del ganado, la sombra…

El abrazo de las mujeres Chipko a los árboles (chipko significa abrazo en su lengua) era el abrazo a la vida. El movimiento Chipko es uno de los ejemplos más conocidos del ecofeminismo, un diálogo entre la sostenibilidad ecológica y la visión, la práctica y el relato que hacen las mujeres de la vida, un encuentro que liga íntimamente la protección de la naturaleza y la subsistencia de las comunidades humanas.

La problemática ambiental: los límites al crecimiento

El planeta Tierra es un sistema cerrado. Eso significa que la única aportación externa es la energía solar (y algún material proporcionado por los meteoritos, tan escaso, que se puede considerar despreciable) Es decir, los materiales que componen el planeta son finitos, y aquello que puede renovarse, por ejemplo, el agua o el oxígeno que respiramos, es gracias a los trabajos invisibles que la Naturaleza hace de modo gratuito.

Hace ya más de 30 años, el conocido informe Meadows, publicado por el Club de Roma constataba la evidente inviabilidad del crecimiento permanente de la población y sus consumos. Alertaba de que si no se revertía la tendencia al crecimiento en el uso de bienes naturales, en la contaminación de aguas, tierra y aire, en la degradación de los ecosistemas y en el incremento demográfico, se incurría en el riesgo de llegar a superar los límites del planeta, ya que el crecimiento continuado y exponencial, sólo podía darse en el mundo físico de modo transitorio.

Más de 30 años después, en 2004, aparecía una revisión actualizada de este informe que muestra cómo la advertencia anterior parece haber caído en oídos sordos y, hoy, la humanidad no se encuentra en riesgo de superar los límites, sino que los ha sobrepasado y se estima que aproximadamente las dos terceras partes de los servicios de la naturaleza se están deteriorando ya.

Algunos síntomas de este deterioro global quedan ilustrados en los siguientes ejemplos:

El fin de la era del petróleo barato está a la vista. Cada vez se va agrandando más la brecha entre una demanda creciente y unas reservas que se agotan y cuya dificultad de extracción aumenta. Las guerras por el petróleo y las fuentes de energía fósil no han hecho más que comenzar. Hoy día, no existen alternativas energéticas que puedan mantener la demanda actual y mucho menos su tendencia al crecimiento.

El cambio climático, provocado por el aumento descontrolado de la emisión de gases de efecto invernadero, incrementa las alteraciones y perturbaciones no lineales y catastróficas. Estos gases son vertidos a la atmósfera por los diversos artefactos creados para el transporte de personas y mercancías, así como por la desregulada actividad industrial de empresas, mayoritariamente multinacionales, que se implantan, cada vez con más frecuencia, en el territorio de los países más pobres.

Los efectos del calentamiento global se ven agravados por la destrucción de los sumideros de CO2 en el planeta y por el deterioro del sistema que los millones de años de evolución habían fabricado para defenderse de los cambios y las perturbaciones: la biodiversidad.

El ciclo del agua se ha roto y el sistema de renovación hídrica que ha funcionado durante miles de años, no da a basto para renovar agua al ritmo que se consume. La sequía en muchos lugares ha pasado a ser un problema estructural y no una coyuntura de un año de escasas precipitaciones. El control de los recursos hídricos se perfila como una de las futuras fuentes de conflictos bélicos, cuando no lo es ya.

El panorama de deterioro se completa si añadimos los riesgos que suponen la proliferación de la industria nuclear, la comercialización de miles de nuevos productos químicos al entorno cada año, sin que se apliquen las más mínimas normas de precaución, la liberación de organismos genéticamente modificados cuyos efectos son absolutamente imprevisibles o la experimentación en biotecnología y nanotecnología que nadie sabe dónde puede llevar.

La degradación de los servicios de la Naturaleza puede empeorar durante la primera mitad del presente siglo haciendo imposible la reducción de la pobreza, la mejora de la salud y el acceso a los servicios básicos para una buena parte de la humanidad.

Ya nadie duda que el rápido y reciente deterioro global de los ecosistemas es claramente antropogénico. Es el sistema productivista, basado en el consumo creciente y en la velocidad e impuesto por los países ricos a través de la denominada globalización, el principal responsable de la destrucción.

Esta responsabilidad del mundo occidental, se puede ver claramente a partir del cálculo de la huella ecológica, un indicador que expresa en unidades de superficie de la Tierra, el uso que un determinado país o comunidad hace de los recursos naturales y servicios que le presta la Naturaleza para absorber los residuos y regenerar los bienes consumidos.

Si comparamos la huella ecológica con la biocapacidad del territorio para proveer los recursos consumidos podemos deducir el grado de sostenibilidad de nuestras acciones. En el estado español se usa el doble de recursos de los que podría generar nuestro territorio y es lo habitual en todos los países industrializados, con los Estados Unidos a la cabeza en el cómputo. La huella ecológica muestra que una parte muy pequeña de la población mundial consume y gasta lo que es de todos y todas.

Desde el ecologismo se considera que la apropiación que los países más ricos hacen de los bienes y servicios que la Naturaleza presta genera una deuda ecológica. Una deuda que las economías del Norte han adquirido con las del Sur a causa de de los impactos ambientales y sociales provocados por la imposición de un modelo de comercio injusto y desigual, por el saqueo y la explotación de recursos naturales que los países del Norte obtienen casi gratis para sostener su nivel de vida, por la contaminación atmosférica global que causan las enormes emisiones de carbono que emiten los países ricos al usar la energía fósil en la industria y el transporte, por la degradación de las mejores tierras de cultivo para monocultivos de exportación al Norte, por la apropiación de los conocimientos ancestrales de los pueblos del Sur,..

No es extraño, por tanto, que en los países del Sur también han ido naciendo propuestas ecologistas. Se caracterizan por ser movimientos colectivos que actúan para defender sus territorios y su acceso comunal a los recursos, su posibilidad de subsistencia o su calidad de vida frente a las agresiones de los grandes proyectos extractivos, turísticos o de infraestructura por parte de grandes empresas que actúan de forma ajena a sus intereses.

Un ejemplo conocido de este ecologismo popular en el Sur es el movimiento de las mujeres Chipko, al que hacíamos referencia en la introducción.

En estos movimientos las mujeres adquieren un papel protagonista. La causa principal es la cercanía de las mujeres a las condiciones económicas y materiales que permiten la subsistencia. Son las responsables del aprovisionamiento energético y material y se suelen ocupar de la agricultura y la medicina popular. Ellas son, por tanto, testigos directos del deterioro y sufren de forma directa la destrucción de los ecosistemas.

La subordinación de las mujeres y la naturaleza

El ecofeminismo es a la vez, al igual que ocurre con el ecologismo, un discurso y un movimiento social plural. La mayoría de variantes del ecofeminismo coinciden en ver una relación íntima entre la subordinación de las mujeres y la destrucción de la naturaleza. Según ellas, el problema ecológico no se origina solamente a partir de los excesos antropocéntricos de la especie humana en relación a la naturaleza. Este antropocentrismo es en realidad androcentrismo, es decir, un modelo cultural en el que se imponen las visiones masculinas sobre las femeninas, consideradas inferiores, ignoradas e incluso invisibilizadas. La explotación de la naturaleza y la explotación de la mujer se conectan entonces mediante una forma de ver la realidad y un conjunto de prácticas: el sistema patriarcal.

El ecofeminismo entiende que la crisis ambiental puede solucionarse si no se introduce una perspectiva de género y se resaltan las importantes contribuciones de las mujeres a la sostenibilidad social y ecológica. En el fondo propone “poner en femenino” los discursos, valores y prácticas sociales.

La crítica del feminismo se centra en el patriarcado, un modelo de organización que se caracteriza por dividir la realidad en pares de opuestos (cultura/naturaleza, mente/cuerpo, razón/emoción, conocimiento científico/saber tradicional, ciencia/experiencia, público/privado, etc.). El patriarcado sostiene que los primeros componentes de cada par son más valiosos, y los asocia a lo masculino. Las mujeres quedarían, pues, del lado de la naturaleza, del cuerpo, de la materia, de las emociones, del saber tradicional, de la experiencia, del objeto, de lo privado, rasgos considerados femeninos frente a sus opuestos considerados masculinos. A partir de ahí, se justifica ideológicamente el dominio y la explotación de la naturaleza y de las mujeres a favor del hombre y los valores masculinos.

La economía de mercado intensifica la situación al invisibilizar todo aquello que no tenga traducción a un valor monetario. Las mujeres han venido realizando muchos trabajos imprescindibles para la vida (parir, alimentar, cuidar, mejorar semillas y plantas, buscar leña, conseguir agua, etc.) que no son pagados y que por tanto no figuran en ninguna cuenta de resultados. Sin embargo, el sistema capitalista considera que población activa es aquella que está en edad de trabajar, siempre que no sea estudiante, ama de casa u otros colectivos que no realizan trabajo remunerado. Según esta definición, una persona en edad legal de trabajar que lleva a cabo tareas domésticas en su casa y no recibe remuneración salarial forma parte de la población inactiva.



La mitad de la humanidad, las mujeres, han venido realizando históricamente todas las labores asociadas a la reproducción y los cuidados de los seres humanos, pero para el capital, el valor de los cuidados, de la armonía vital, de la reproducción y de la alimentación, del cuidado de las personas mayores o dependientes, es algo pasivo, que no cuenta en el mercado porque no produce valor en términos económicos.

Algo similar sucede con los trabajos que realiza la naturaleza. La fotosíntesis, el ciclo del carbono, el ciclo del agua, la capa de ozono, la regulación del clima, la creación de biomasa, los vientos o los rayos del sol son gratis y, aunque sus trabajos son imprescindibles para vivir, no son contabilizados y, como lo que no genera dinero no cuenta, también son invisibles para el mercado.

El ecofeminismo defiende que, prácticamente en todo el planeta, son las mujeres a través de su trabajo no monetarizado en los hogares y su trabajo fuera del hogar en las economías de subsistencia, quienes proveen a los seres humanos de los recursos materiales, los cuidados y los afectos que necesitan. Precisamente por ejercitar este tipo de tareas, muy cercanas a la creación de bienestar y satisfacción de necesidades básicas, corporales y emocionales, es que las mujeres son más conscientes de la necesidad de frenar el deterioro ambiental global.

El ecofeminismo, por tanto, busca como objetivos esenciales conservar la tierra y sus recursos, poniendo en el centro la vida y su cuidado, en contraposición a la búsqueda de beneficio económico a corto plazo. Se opone, por tanto, de forma esencial a la concepción neoliberal de la economía y la sociedad.

Desde una perspectiva de género, se pueden establecer paralelismos muy interesantes entre las propuestas feministas y las ecologistas. Si hablábamos de huella ecológica para medir el impacto de los estilos de vida sobre la sostenibilidad de la Naturaleza, cabe hablar de la huella civilizadora de las mujeres como indicador que evidencia el desigual impacto que tiene la división sexual del trabajo sobre la sostenibilidad y sobre la calidad de vida humana.

La huella civilizadora es la relación entre el tiempo, el afecto y la energía amorosa que las personas necesitan para atender a sus necesidades humanas reales (cuidados, seguridad emocional, preparación de los alimentos, tareas asociadas a la reproducción, etc) y las que aportan para garantizar la continuidad de vida humana. En este sentido, el balance para los hombres sería negativo pues consumen más energías amorosas y cuidadoras para sostener su forma de vida que las que aportan, por ello, desde el ecofeminismo, puede hablarse de deuda femenina, como la deuda que el patriarcado ha contraído con las mujeres de todo el mundo por el trabajo que realizan gratuitamente.


Las propuestas ecofeministas

El análisis del camino hacia el colapso que ha elegido e impone la sociedad occidental obliga a acometer urgentemente una serie de transformaciones en las que las mujeres tienen mucho que aportar.

En primer lugar es preciso cambiar la concepción del trabajo. La actividad de los seres humanos sobre la tierra, el trabajo humano, está siendo capaz de deteriorar nuestro hábitat hasta hacerlo inhabitable. Por eso es urgente revisar la concepción del trabajo como enfrentamiento y explotación de recursos naturales y personas. Debemos recuperar o construir unos modos de supervivencia respetuosos con la tierra y con las necesidades humanas en los que mujeres y hombres compartan las cargas y los beneficios de aquellas actividades que nos permiten vivir.

Frente al ciclo trabajo-ocio regulado por la producción y el consumo, la sostenibilidad supone tiempos de trabajo que respeten los ciclos de la vida, tanto los ciclos de regeneración del medio natural como los ciclos vitales humanos (procreación, infancia, vejez) o los ciclos diarios de actividad y descanso.

Es preciso distinguir trabajo y empleo, ya que en caso contrario, se convierten en invisibles todos los trabajos que no están monetarizados e incorporados al mercado laboral, como son especialmente los trabajos reproductivos y de cuidado realizados en su mayor parte por las mujeres (crianza, preparación de alimentos, atención a la enfermedad, a los ancianos o a la discapacidad...), en muchas ocasiones los trabajos de las comunidades de subsistencia y los trabajos de la naturaleza para el mantenimiento de la vida.

Esto lleva, por tanto, a considerar la economía del cuidado asignada a las mujeres como algo difícilmente mercantilizable. La finalidad de estos cuidados no es monetaria, sino que persigue aumentar la calidad de vida humana. Resultaría imposible pagar con salarios de mercado todo este trabajo. La explotación del trabajo de las mujeres y de los trabajos de la Naturaleza, son, por tanto, condición necesaria para la existencia del sistema capitalista.

El ecofeminismo, sobre todo en los países del Sur cuestiona la categoría occidental de pobreza. De acuerdo con lo que plantea Vandana Shiva (2005), el modelo de desarrollo basado en la economía de mercado, considera que las personas son pobres si comen cereales producidos localmente por las mujeres en lugar de comida basura procesada, transformada y distribuida por las multinacionales del agrobusiness. Se considera pobreza a vivir en casas fabricadas por uno mismo con materiales ecológicos como el bambú y el barro en lugar de hacerlo en casas de cemento y PVC. Es propio también de pobres llevar ropa hecha a mano a partir de fibras naturales en lugar de sintéticas.

Pero es que además, no es cierto que en las sociedades occidentales cada vez se viva mejor y seamos más ricos. Hemos aumentado la pobreza ambiental y social. Vivimos en un entorno más contaminado, aumentan los casos de cáncer y las alergias de extraño origen, respiramos un aire más sucio, comemos alimentos regados con aguas contaminadas, abonados con productos químicos, producidos por animales enfermos y torturados, no tenemos tiempo para dedicar a las personas que queremos, trabajamos en cosas que no nos gustan, viajamos cada día mucho tiempo para llegar a nuestro trabajo, nos vemos obligados a pagar hasta para que los niños jueguen y la mayor parte de la población vive endeudada con los bancos.

Para Shiva, el desarrollo occidental, que califica de “mal desarrollo” frente a las economías de subsistencia, va asociado a un crecimiento económico y el aumento de la productividad basados en la destrucción la naturaleza y en la explotación de la mujer para producir vida, bienes y servicios para satisfacer las necesidades básicas. La productividad y crecimiento ilimitado, presentados como positivos en sí mismo, progresistas y universales son en realidad patriarcales, destruyen el medio ambiente y generan enormes desigualdades entre hombre y mujeres.

Por tanto, el camino hacia la sostenibilidad implica librarse de un modelo de desarrollo que lleva a la destrucción. El ecofeminismo es un movimiento activo y solidario en las luchas de resistencia mundiales al modelo de progreso y bienestar que impone la globalización y que se basa en la maximización de beneficios monetarios a corto plazo, aunque sea a costa de la salud de las comunidades humanas y de los ecosistemas.

La sostenibilidad sólo se puede alcanzar en una sociedad que incorpora y da valor a los saberes y trabajos de las mujeres que, por haber estado muy cercanas a las condiciones materiales de subsistencia, han desarrollado trabajos y habilidades que les hacen estar más adaptadas para caminar hacia ella.

El proyecto ecofeminista debe pues centrarse en la organización económica y política de la vida y el trabajo de las mujeres y plantear alternativas viables al modelo desarrollista responsable de la crisis ecológica que pasan por la mejora de las condiciones de vida de las mujeres y de los pobres.

La sostenibilidad se basa en la autosuficiencia, la descentralización, la complejidad y la autoorganización. La vida, los ecosistemas, son una estrategia de autoorganización, a través de la cual se buscan los equilibrios, las sociedades humanas sostenibles no son ajenas a esta estrategia. Para alcanzar la sostenibilidad resulta ineludible superar la solución individualizada de los problemas y necesidades, por lo que sostenibilidad y salud comunitaria van de la mano. En este contexto, la inteligencia colectiva es una estrategia capaz de generar alternativas y construir un nuevo espacio de supervivencia. Los procesos de reflexión y actuación que involucran al conjunto de la sociedad proporcionan una ventana para soñar e inventar un modelo de organización social y económica que encare la crisis que ha causado vivir de espaldas a la Naturaleza y al resto de las personas.

La recuperación del principio femenino permite trascender los cimientos patriarcales del mal desarrollo y transformarlos. Permite redefinir el crecimiento y la productividad como categorías vinculadas a la producción —no a la destrucción— de la vida. De modo que el ecofeminismo es un proyecto político, ecológico y feminista a la vez, que legitima la vida y la diversidad, y que quita el sostén al conocimiento y la práctica de una cultura de la muerte que sirve de base solamente a la acumulación de capital.



Referencias bibliográficas

Bosch, A., Amoroso, M.I. y Fernández Medrano, H. (2003). Arraigadas en la Tierra, en Amoroso Miranda, M.I. et al: Malabaristas de la vida. Barcelona: Icaria

García E. (2006). Decrecimiento y cambio social: ¿descenso suave o caída al abismo?. http://axtom.modwest.com/cima/ficpdf/agenda060331f.pdf

Martínez Alier, J. (2005). El ecologismo de lo pobres. Conflictos ambientales y lenguajes de valoración. Barcelona: Icaria

Meadows, D., Randers, J. y Meadows, D. (2004) Limits to growth: the 30 years update. White River Junction (UT) Chelsea: Green

Reid, W. dir. (2005) Informe evaluación ecosistemas del milenio. www.milleniumassessment.org

Vandana S. (2005). Cómo poner fin a la pobreza. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=15959

marzo 15, 2007

RUMI - EL MISTICO DEL AMOR


Autor: LEONARDO BOFF

En este año 2007 se cumplen 800 años del nacimiento de Jalal ud-Din Rumi (1207-1273), el mayor de los místicos islámicos, un extraordinario poeta del amor. Nació en Afganistán, pasó por Irán y vivió y murió en Konia, Turquía. Era un erudito profesor de teología, celoso en sus ejercicios espirituales. Todo cambió en su vida cuando se encontró con la figura misteriosa y fascinante del monje errante Shams de Tabriz. Como se dice en la tradición sufí, fue «un encuentro entre dos océanos». Ese maestro misterioso inició a Rumí en la experiencia mística del amor. Su agradecimiento fue tan grande que le dedicó todo un libro de 3.239 versos, el Divan de Shams de Tabriz. «Divan» significa colección de poemas.


La efusión del amor en Rumí es tan avasalladora que lo abraza todo: el universo, la naturaleza, las personas y sobre todo a Dios. En el fondo se trata del único movimiento de amor, que no conoce divisiones, sino que enlaza todas las cosas en una unidad última y radical tan bien expresada en el poema Yo soy Tú: «Tú, que conoces a Jalar ud-Din (nombre de Rumí), Tú , el Uno en todo, di quién soy. Di: soy Tú». O aquel otro: «De mí no queda sino el nombre; todo el resto es Él».


Esa experiencia de unión amorosa fue tan inspiradora que hizo que Rumí produjese una obra de 40 mil versos. Famosos son el Masnavi (poemas de cuño reflexivo-teológico), el Rubal-yat (canción de amor a Dios) y el ya citado Divan de Tabriz.


Propio de la experiencia místico-amorosa es la embriaguez del amor que hace del místico un «loco por Dios», como lo fue san Francisco de Asís, Santa Teresa de Ávila, Santa Xênia de Rusia y también Rumí. En un poema del Rubai’yat dice: «Hoy no estoy ebrio: soy los millares de ebrios de la tierra. Estoy loco y amo a todos los locos, hoy».


Como expresión de esta locura divina inventó la sama, la danza extática. Consiste en danzar girando sobre sí mismo y alrededor de un eje que representa al sol. Cada dzerviche –así se llaman los danzantes- se siente como un planeta girando alrededor del sol que es Dios.

Difícilmente en la historia de la mística universal encontramos poemas de amor con la inmediatez, la sensibilidad y la pasión de los poemas escritos por el musulmán Rumí. Es como una fuga de mil motivos que va y viene sin cesar. En un poema del Rubai’yat canta: «Tú, único sol, ¡ven! Sin Ti las flores se marchitan, ¡ven! Sin Ti el mundo no es sino polvo y ceniza. Este banquete y esta alegría, sin Ti quedan totalmente vacíos, ¡ven!


Uno de los más bellos poemas, por su densidad amorosa, me parece que es éste, tomado del Rubai’yat: «Tu amor vino hasta mi corazón, y se marchó feliz. Después volvió, se puso los vestidos del amor, pero, una vez más, se fue. Tímidamente le supliqué que se quedase conmigo al menos por unos días. Él se sentó junto a mí y ya se olvidó de partir»...


La mística desafía la razón analítica. La sobrepasa, porque expresa la dimensión del espíritu, aquel momento en el que el ser humano se descubre a sí mismo como parte de un Todo, como proyecto infinito y misterio abismal, inexpresable. Bien notaba el filósofo y matemático Ludwig Wittgenstein en la proposición VI de su Tractatus logico-pilosophicus: «lo inexpresable se muestra, es el místico». Y termina en la proposición VII con esta frase lapidaria: «Sobre lo que no podemos hablar, debemos callar». Es lo que hacen los místicos. Guardan un noble silencio, o cantan, como hizo Rumi, pero de un modo tal que la palabra nos conduce al silencio reverente.

marzo 12, 2007

PARA CONSIDERAR: APRENDER SIN ESCUELA


IVÁN ILLICH

"La búsqueda actual de nuevos embudos
educacionales debe revertirse hacia la búsqueda de su antípoda institucional: tramas educacionales que aumenten la oportunidad para que cada cual transforme cada momento de su vida en un momento de aprendizaje, de compartir, de interesarse. Confiamos en estar aportando conceptos necesarios para aquellos que realizan tales investigaciones a grandes rasgos sobre la educación -y asimismo para aquellos que buscan alternativas para otras industrias de servicio establecidas.

Me propongo examinar algunas cuestiones intrigantes que se suscitan una vez que adoptamos como hipótesis el que la sociedad puede desescolarizarse; buscar pautas que puedan ayudarnos a discernir instituciones dignas de desarrollo por cuanto apoyan el aprendizaje en un medio desescolarizado; y esclarecer las metas personales que ampararían el advenimiento de una Edad del Ocio (schole) opuesta como tal a una economía dominada por las industrias de servicio." Iván Illich


Aprender Sin Escuela


Recursos mundiales para la "desescolarización voluntaria" o "educación en casa"

http://es.kraetzae.de/escuela/

http://www.aprendersinescuela.net/

http://www.ivanillich.org/Lidesind.htm

septiembre 01, 2006

CARTA ABIERTA A LOS DOCENTES ARGENTINOS

Paros docentes

Escribe Juan Barbagelata

Paraná 15.8.2005

"Producí tu propio sueño. Si querés salvar al Perú, andá y salvá al Perú. Es absolutamente posible hacer cualquier cosa, pero no lo esperes de los líderes o de los parquímetros. No esperes que Jimmy Carter o Ronald Reagan o John Lennon o Yoko Ono o Bob Dylan o Jesucristo vengan y lo hagan por vos. Tenés que hacerlo vos mismo. Esto es lo que los grandes maestros y maestras han estado haciendo desde que comenzaron los tiempos. Pueden indicar el rumbo, dejar señales y pequeñas instrucciones en varios libros que ahora se llaman sagrados y se adoran por su portada y no por lo que dicen, pero las instrucciones están allí siempre para que todos las vean, siempre estuvieron y siempre estarán." John Lennon


Primero fue el Big Bang. Luego el agua sobre la tierra, los seres unicelulares, los reptiles y los monos. Salteándonos millones de años de evolución llegamos al momento en que los monos nos erguimos en dos patas y comenzamos a vivir en comunidad.

Desde ese momento comenzaron a existir los maestros, el animal sabio que transmite su experiencia a los más jóvenes.

Según el diccionario Espasa Calpe de la lengua española, maestro es el “que se encarga de la educación, el que enseña y ayuda a desarrollar o perfeccionar las facultades morales e intelectuales del niño o joven”.

El que transmite conocimiento.

Hace 25 siglos, un hindú cabezadura, príncipe muy rico, dejó todas sus posesiones materiales y se sentó debajo de un árbol a pensar sobre la existencia y descubrió, entre otras cosas, que la vida está llena de sufrimientos y que la causa del sufrimiento es nuestra hereditaria atadura a los objetos, personas, acciones e ideas. La lucha por satisfacer nuestros deseos nos encadena a una serie infinita de causas y efectos.

A este cabezadura, gordito y bonachón, lo conocemos popularmente como Buda.

Por supuesto que en nuestra sociedad contemporánea necesitamos de objetos materiales y dinero, más también sabemos, quienes hemos tenido la posibilidad de estudiar y leer un par de libros que la doctrina capitalista que rige a la mayoría de los países de Occidente, nos empuja cotidianamente a consumir miles de “necesidades” inventadas y algunas no tanto.

También sé (sabemos) que todos tenemos derecho a reclamar lo que consideramos justo. Salarios dignos, alimentación, salud, educación.

¿Cuál fue, más allá de las teorizaciones y las palabras, la experiencia que llevó al Buda, a Cristo, a Moisés o a Mahoma y a todos los maestros de todas las épocas a elevarse por encima de la miseria terrenal y transmitir un mensaje?

La oportunidad de ejercer y dejar un conocimiento liberador en sus semejantes y las generaciones que vienen detrás.

Por eso es tan importante el rol de los maestros en todas las comunidades, porque a través de la educación y la formación de los integrantes de una comunidad es que se construye una sociedad libre, que pueda ejercer la libre determinación.

A través de la cultura y el saber es que los pueblos realmente se liberan.
El mejor ejemplo opuesto de lo que afirmo es la sociedad norteamericana, adormecida por los sueños de consumo, la TV y la falta de criterio para analizar la información a su alcance, estado que los ha llevado a ser cómplices del mayor genocidio de los últimos veinte años.

Escribe Miguel Grinberg:
“Vivimos en una sociedad comprimida donde los burócratas se esmeran en esconder la diferencia entre Gobierno y Estado, donde alternadamente distintos grupos se atribuyen el papel de dueños del destino nacional, donde los medios de comunicación “de masas” sólo emiten amenidades sin permitir el debate sobre las Alternativas, donde somos maltratados por funcionarios minúsculos a cada paso que damos, donde los servicios públicos son una calamidad, donde ni los colegios ni las universidades son laboratorios de invención y pesquisa sobre la pregunta crucial de esta época: ¿Qué sociedad queremos? ¿Cómo la realizamos?.
Pagamos rigurosamente impuestos cada vez más sofocantes para mantener encaramados a infinidad de parásitos que odian su trabajo, su vida y a la humanidad. El Municipio nos recuerda “como contribuyente exija”. Pero el problema es que no hay nadie allí para escuchar. Tal la falacia de todo este asunto de la democracia.
No hay democracia allí donde la gente no tiene la posibilidad de determinar cual va a ser su destino. Y una democracia participatoria no se gana en una rifa, sino que se construye paso a paso, día a día, en las bases, sin delegar el poder de decisión a los especialistas y sin perder el tiempo en calumniar a los demás.
Ahora que se avecina el “proceso electoral argentino”, vemos como se reeditan las vergüenzas. Vemos como se agita la lucha por la manija en los partidos y los sindicatos. Cada camarilla no escatima energía y tiempo en socavar a los rivales.
¿Quién tiene méritos genuinos para ostentar en vez de repudiar a los demás por sus lacras?”.

Este texto fue escrito en Diciembre de 1982.

Pasaron 23 años.

23 años de repetir modelos ya necrosados del pensar la política.

Bueno, me digo, los políticos son como los dinosaurios que en algún momento van a desaparecer, el futuro está en los jóvenes...

¿Pero que formación pueden tener estos jóvenes cuando los maestros les niegan el derecho a aprender con constantes paros laborales?

Decía Gregory Bateson: “la respuesta al crudo materialismo no son los milagros, sino la belleza – o, por supuesto- la fealdad”.

Entre acusaciones y amenazas cruzadas de facciones del partido gobernante.

Entre difamaciones y denuncias de la derecha criolla.

Entre divisiones y desorganización de la izquierda, sólo nos queda confiar en la lucidez de los maestros. Para que las nuevas generaciones puedan elegir con criterio y los dinosaurios puedan desaparecer de una vez.

Mientras los educadores se burocraticen y repitan fórmulas perimidas de protesta y defensa de sus salarios, tomando como rehenes a los estudiantes, ese será un futuro lejano.

Se parecerán cada vez más al capitalismo salvaje, que te vende la cuerda con la que será ahorcado.

El dinero ha corrompido totalmente la hermandad que debería unirnos, y nos ha consumido la capacidad de defender los salarios en forma inteligente. Educando.
Cuanto más devaluada esté la educación, obviamente el valor de educar se pagará menos.

W.R. Grimson escribía:
“Comunidad es tiempo para recuperar la memoria y los afectos guardados en una habitación olvidada de la casa.
Comunidad es lugar para la forma y movimiento del cuerpo y su latido.
Comunidad es madeja a desenredar y tal vez puente por sobre las divisiones inútiles de las personas.
Comunidad es donde estuve cuando necesité que los demás estuvieran.
Es puerta abierta para entrar, irse, permanecer.
Es tal vez aprendizaje en la dimensión vital de la palabra.
Y el amor descubierto como necesidad en manos duras, brazos temblorosos, miradas asustadas.
Y en la nostalgia larga y la proximidad de un abrazo posible.
Es la lenta comprensión del dolor y la geografía de la carencia.
Es un mapa que recorre cuerpo y traza nuevas latitudes con las yemas.
Es un grito ahogado recuperado en forma plena y definitiva.
Es el descubrimiento de que entre todos podemos reconocer los vacíos de ayer, las dificultades hoy y posibilidades mañana.
Entre todos”.

Y si no es así, la palabra maestro solo significará su última acepción:

“El que ejerce públicamente un oficio mecánico”.


http://www.cronistadigital.com.ar/
Cronista Digital 15.8.2005 Opinión